Grecia ha dado un paso atrás en su política hacia el turismo de autocaravanas tras las quejas de los viajeros y el riesgo de una disminución en este tipo de turismo. En 2025, el país introdujo una ley estricta que limitaba significativamente la estancia de autocaravanas fuera de los campamentos organizados, afectando espacios públicos como playas, bosques, sitios arqueológicos e incluso algunos aparcamientos. Estas medidas provocaron una fuerte reacción de los usuarios de autocaravanas y una caída notable en este segmento turístico, según informan medios griegos.
Ante esta situación, las autoridades griegas han emitido aclaraciones adicionales sobre el régimen, indicando que las autocaravanas pueden ser tratadas como vehículos ordinarios para el aparcamiento, siempre que no se infrinjan las normas locales. Sin embargo, se mantiene la prohibición de acampar en áreas no autorizadas, lo que significa que, aunque se permite estacionar, no se puede permanecer durante la noche ni realizar actividades de campamento fuera de los terrenos designados.
El ajuste en la normativa busca equilibrar la protección del medio ambiente y el patrimonio con la necesidad de atraer nuevamente a los turistas que viajan en autocaravana, un colectivo que había mostrado señales de descontento y de elegir otros destinos. El gobierno griego espera que esta flexibilización parcial ayude a recuperar parte del flujo turístico perdido antes de la temporada de verano.
