Green Time es el momento en que decidimos guardar el teléfono y salir a estar con la naturaleza, ya sea en un pequeño jardín frente a casa, cultivando hortalizas, regando plantas o dando un paseo en un bosque cercano cuando tenemos más tiempo disponible. No se trata de una actividad que requiera una planificación elaborada, sino de la intención consciente de detener la exposición a los estímulos del mundo digital y abrirse a lo sencillo.
Desde una perspectiva psicológica, diversos estudios indican que pasar incluso breves periodos en entornos naturales puede contribuir a reducir los niveles de estrés y a recuperar la capacidad de atención. Cuando la mente se fatiga por el procesamiento constante de información abundante, permanecer en un entorno que no exige interpretación ni competencia permite que se relaje de forma natural, un proceso conocido como ‘restauración de la atención’ o recuperación espontánea de la facultad de concentrarse.
