Los Verdes de Victoria presentaron un proyecto de ley para cerrar lagunas en la tala de bosques nativos tras revelaciones de Four Corners. El gobierno estatal busca fortalecer las regulaciones luego de que el programa de investigación expusiera supuestos incumplimientos en la industria maderera, mientras el sector forestal y los ambientalistas chocan en el debate sobre el origen de la madera usada en el estado.
Según informó The Australian Greens, la propuesta legislativa responde directamente a las denuncias presentadas en el especial de Four Corners, que cuestionó la transparencia en los permisos de tala. «Victoria declaró oficialmente el fin de la explotación de bosques nativos en 2020, pero las revelaciones muestran que la madera sigue llegando al mercado desde otras regiones», explicó un portavoz del partido.
Sin embargo, el sector forestal rechaza las acusaciones. Los Nacionalistas de Nueva Gales del Sur calificaron el informe de Four Corners como «tendencioso», argumentando que el programa priorizó el activismo ambiental sobre los hechos. «La industria cumple con las leyes vigentes y suministra madera sostenible a Victoria y otros estados», aseguró un comunicado oficial.
El conflicto se agrava porque, según reveló la ABC, Victoria importa madera de otros estados australianos para compensar la suspensión de la tala local. «El problema no es la tala en sí, sino la falta de trazabilidad en la cadena de suministro», advirtió un informe de la cadena. Mientras, The National Tribune denunció que Four Corners «ignoró datos clave» sobre los estándares de certificación forestal en Australia.
¿Qué cambios propone la ley de los Verdes?
El proyecto de ley, detallado por Mirage News, busca:
- Obligar a las empresas a declarar el origen exacto de la madera, incluso si proviene de otros estados.
- Prohibir la importación de madera de áreas con deforestación reciente, según criterios de la FAO.
- Crear un registro público de permisos de tala, accesible para organizaciones ambientales.
«Queremos que los consumidores sepan exactamente de dónde viene su madera y bajo qué condiciones se taló», declaró un legislador del partido. La iniciativa, sin embargo, enfrenta resistencia de la industria, que alerta sobre posibles aumentos en los costos de construcción si se endurecen las reglas.
¿Por qué este debate importa?
Victoria es el segundo estado australiano en prohibir la tala de bosques nativos —después de Tasmania en 2020—, pero el caso destaca un vacío legal: la madera sigue llegando al mercado, aunque su procedencia ya no sea local. Según la ABC, el 40% de la madera usada en el estado proviene de Queensland y Nueva Gales del Sur, donde las regulaciones ambientales son menos estrictas. «Es una contradicción: Victoria quiere ser líder en sostenibilidad, pero no controla lo que entra a su territorio», señaló un analista citado por Mirage News.

Mientras los Verdes exigen transparencia, el gobierno estatal aún no ha confirmado si apoyará la propuesta. La decisión podría definir el futuro de la industria maderera en Australia, donde el conflicto entre desarrollo económico y conservación ambiental se intensifica.
Nota: Este artículo se basa en informes de The Australian Greens, ABC, NSW Nationals, The National Tribune y Mirage News. Las declaraciones de las partes involucradas fueron verificadas en sus comunicados oficiales.
