El actor Griff Rhys Jones, presidente de la Victorian Society y de la campaña Liverpool Street Station Campaign (Lissca), ha calificado de “día triste para la City de Londres” la aprobación de un proyecto de construcción en la zona.
Jones argumenta que la construcción de un bloque de oficinas de mil millones de libras esterlinas sobre un importante activo patrimonial no es esencial para los planes de desarrollo de la City. Cuestiona además la capacidad del proyecto para generar beneficios suficientes para mejorar la zona de acceso y señala que solo ofrecerá un espacio adicional limitado para los pasajeros.
Según sus declaraciones, el proyecto se centra en oportunidades comerciales minoristas, que considera innecesarias para los usuarios habituales del transporte público. Asimismo, advierte que la construcción implicará la destrucción de una zona de conservación existente, la demolición de edificios catalogados y un impacto negativo en el entorno histórico circundante.
