La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido una alerta ante la posible anticipación de la temporada de gripe en 2026 y un mayor impacto de la enfermedad en las Américas. Esta advertencia se basa en el aumento significativo de la circulación global del virus de la influenza registrado en los últimos meses, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Actualmente, el subtipo influenza A (H3N2) es el predominante en diversos países.
Si bien la circulación actual del virus se encuentra dentro de los parámetros esperados para esta época del año, algunas naciones han observado un inicio más temprano de la gripe y niveles de actividad superiores a los históricos, lo que ha generado preocupación a nivel internacional. Ante esta situación, la OPS y la OMS enfatizan la necesidad de intensificar la vigilancia epidemiológica, preparar los sistemas de salud y ampliar la cobertura de vacunación, especialmente entre los grupos más vulnerables.
Preocupación por la circulación temprana del virus en el Hemisferio Norte
El principal motivo de la alerta es la anticipación de la circulación de la gripe en el Hemisferio Norte, que comenzó antes del invierno y está impulsada por el virus H3N2. Desde agosto de 2025, la vigilancia genómica global ha identificado un rápido crecimiento del subclado J.2.4.1 —también conocido como subclado K—, detectado ya en decenas de países.
Hasta el momento, no existen evidencias de que este subclado aumente la gravedad clínica de la enfermedad. Sin embargo, la OPS recuerda que las temporadas dominadas por el H3N2 históricamente han tenido un mayor impacto en los adultos mayores, lo que refuerza la necesidad de implementar medidas preventivas de manera anticipada.
¿Ha cambiado el virus? ¿Es una nueva cepa?
Según los expertos, el virus de la influenza sufre constantes mutaciones genéticas, un proceso conocido como deriva genética. Los subtipos que más infectan a los humanos —H1N1 y H3N2— continúan generando epidemias anuales.
“El influenza se reinventa constantemente. Incluso aquellos que han tenido gripe recientemente siguen en riesgo”, explica el pediatra e infectólogo Renato Kfouri, de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciones (SBIm). Se estima que entre el 15% y el 20% de la población mundial se infecta cada año.
El subclado K no es una nueva cepa, sino una evolución genética que podría facilitar la transmisión. Aún no se ha detectado de forma sostenida en América del Sur, pero la OMS considera probable que llegue en los próximos meses.
¿Por qué Brasil está en el radar?
La experiencia de años anteriores demuestra que el comportamiento del influenza suele ser global. Debido a la gran circulación internacional de personas, las cepas predominantes en el Hemisferio Norte a menudo llegan al Sur semanas o meses después.
La OPS recomienda que los países de las Américas —incluido Brasil— se preparen para una posible temporada más temprana y con un mayor impacto.
“No se trata de generar alarma, sino de anticipar la respuesta”, afirma Kfouri. “Cuando la temporada comienza temprano, el impacto sobre los servicios de salud tiende a ser mayor.”
La vacunación sigue siendo la principal protección
La vacuna contra la influenza se actualiza anualmente basándose en el sistema global de vigilancia coordinado por la OMS. Para el Hemisferio Sur, la composición se define meses antes del invierno para garantizar que las dosis lleguen a tiempo para las campañas de vacunación.
Incluso con diferencias genéticas entre los virus circulantes y los presentes en la vacuna, los estudios indican una buena protección contra cuadros graves:
- 70% a 75% de protección contra hospitalizaciones en niños;
- 30% a 40% en adultos.
“Incluso cuando la coincidencia no es perfecta, la vacuna reduce significativamente el riesgo de complicaciones y muertes”, afirma Kfouri.
¿Quiénes corren más riesgo?
Los grupos más vulnerables siguen siendo:
- adultos mayores,
- niños pequeños,
- mujeres embarazadas,
- personas con enfermedades crónicas,
- personas inmunocomprometidas.
Estos grupos concentran entre el 70% y el 80% de las muertes anuales por influenza, según la SBIm. Por ello, la OPS refuerza la prioridad en la vacunación de estos públicos, además de la vigilancia continua y el tratamiento oportuno de los casos.
