La llegada del invierno incrementa la presión sobre el sistema de salud. Los consultorios médicos, los hospitales y las salas de emergencia están experimentando un aumento constante de pacientes con síntomas respiratorios.
Si bien la mayoría de las personas que contraen gripe pueden tratarse en casa con la medicación adecuada y una consulta médica básica, existen grupos de personas vulnerables que requieren atención especial debido al riesgo de complicaciones.
“La mayoría de los casos pueden tratarse en el hogar, pero ha habido numerosas situaciones en las que los pacientes han requerido hospitalización, especialmente niños menores de cinco años y adultos mayores con comorbilidades. Algunos han desarrollado complicaciones como insuficiencia respiratoria aguda o diversos tipos de neumonía bacteriana asociada”, explica la Dra. Ana Maria Iancu, del Hospital de Enfermedades Infecciosas de Constanța.
Los médicos recomiendan la vacunación incluso en este momento y enfatizan que la profilaxis antiviral debe considerarse en caso de brotes detectados en centros de atención a largo plazo. Además, sugieren que el personal y los visitantes de estas instalaciones y hospitales utilicen mascarillas protectoras.
La Dra. Iancu también ofrece otras recomendaciones útiles para prevenir la gripe: “Durante la temporada fría, se recomienda tomar vitamina D, vitamina C, mantener una alimentación equilibrada, practicar una higiene adecuada de las manos y ventilar correctamente las habitaciones. Todas estas medidas contribuirán a prevenir la propagación del virus gripal”, añadió.
