Alemania enviará un “equipo de reconocimiento” de 13 militares a Groenlandia este jueves para una “misión de exploración” que tendrá lugar entre el 15 y el 17 de enero de 2026, según informó el Ministerio alemán de Defensa en un comunicado divulgado este miércoles.
“Por invitación de Dinamarca, Alemania participará en una misión de exploración en Groenlandia, del 15 al 17 de enero de 2026, junto con otras naciones europeas”, señala el comunicado. El objetivo, se explica, es explorar las condiciones estructurales para posibles contribuciones militares en apoyo a Dinamarca en la garantía de la seguridad en la región, especialmente en lo que respecta a las capacidades de vigilancia marítima.
El ejército francés anunció, por su parte, su participación en una misión militar europea en Groenlandia, de acuerdo con la agencia AFP. Berlín y París se suman así a Suecia y Noruega en el envío de militares a Groenlandia esta semana. El primer ministro sueco anunció que “varios oficiales de las Fuerzas Armadas suecas llegan hoy a Groenlandia”.
Estos militares forman parte de un grupo de países aliados que se prepararán para los próximos elementos del ejercicio danés Operación Arctic Endurance, según indicó Ulf Kristersson, añadiendo que el envío de personal de las Fuerzas Armadas suecas se realizó a petición de Dinamarca.
El ministro noruego de Defensa, Tore Sandvik, también comunicó este miércoles que su país enviará dos militares a Groenlandia “para planificar la cooperación futura entre los aliados (de la OTAN)”, según confirmó en un comunicado enviado por correo electrónico a la agencia Reuters. Sandvik añadió que existe un diálogo en curso dentro de la OTAN sobre cómo reforzar la seguridad en el Ártico, incluyendo Groenlandia y sus alrededores, aunque “todavía no se ha llegado a ninguna conclusión”.
“No pudimos cambiar la posición de EE.UU.”
Altos funcionarios estadounidenses y los ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca y Groenlandia se reunieron este miércoles en la Casa Blanca, y los esfuerzos por calmar la ambición del presidente estadounidense de anexar Groenlandia parecen haber fracasado. “No pudimos cambiar la posición de EE.UU.”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Lökke Rasmussen. “Es evidente que el presidente tiene ese deseo de conquistar Groenlandia y dejamos muy, muy claro que eso no es del interés del Reino [de Dinamarca]”, argumentó, señalando que se trata de una “violación inaceptable de la soberanía”.
Rasmussen insistió en que no existen amenazas inmediatas de China y Rusia que Dinamarca y Groenlandia, y sus aliados, no puedan gestionar por sí mismos, rechazando así los argumentos esgrimidos por Trump para justificar su deseo de anexar el territorio.
Dinamarca enfatizó su deseo de “trabajar en estrecha colaboración con Estados Unidos”, pero puntualizó que “esta cooperación debe, naturalmente, ser respetuosa”. “Concordamos que debemos mirar hacia el futuro y trabajar para un acuerdo más sólido entre los países”, afirmó la ministra de Asuntos Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt.
A pesar de las divergencias, Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia han decidido formar “un grupo de trabajo de alto nivel para explorar si podemos encontrar un camino común a seguir”. “Concordamos que tiene sentido intentar una reunión de alto nivel para explorar si existen posibilidades de atender a las preocupaciones del presidente [Donald Trump], respetando al mismo tiempo las líneas rojas del Reino de Dinamarca. Por lo tanto, este es el trabajo que iniciaremos”, anunció Rasmussen. “Todavía tenemos una discordancia fundamental, pero también acordamos en estar en desacuerdo y, por lo tanto, continuaremos conversando”, añadió, indicando que el grupo de trabajo deberá reunirse por primera vez “dentro de unas semanas”.
