Una guardería casera ha llamado la atención de las autoridades, aunque no por irregularidades en su funcionamiento. El sheriff ha confirmado que, si bien el centro no cuenta con licencia, opera dentro de la legalidad debido a que atiende a un máximo de cuatro niños. Esta particularidad, según las regulaciones locales, permite que la guardería ofrezca sus servicios sin necesidad de cumplir con los requisitos de una licencia formal.
La noticia, de carácter nacional, plantea interrogantes sobre los límites entre la regulación y la flexibilidad en el cuidado infantil a pequeña escala.
