Las tensiones en el Golfo y el bloqueo del Estrecho de Ormuz están generando incertidumbre en el mercado y podrían impulsar los precios del petróleo hasta los 100 dólares por barril.
El conflicto en Irán amenaza con desencadenar un shock en los precios de la energía, con posibles repercusiones significativas para la economía global. El cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial para el transporte de petróleo y gas desde países como Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, es el principal factor que contribuye a esta preocupación.
El Estrecho de Ormuz, con puntos de apenas 50 kilómetros de ancho, es un cuello de botella estratégico para el flujo de hidrocarburos hacia el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. La interrupción del tránsito por esta vía podría tener consecuencias devastadoras para el suministro energético mundial.
