Economistas advierten que la inflación podría aumentar y el crecimiento económico global podría desacelerarse si el conflicto en Medio Oriente se prolonga.
Este martes se observó un aumento en los precios del petróleo y el gas natural, acompañado de una caída en los mercados bursátiles, reflejando la preocupación de los inversores ante la rápida evolución de la situación.
“Lo que está generando pánico entre los operadores hoy es la posibilidad de que la guerra actual resulte ‘inflacionaria’”, señaló Thierry Wizman, estratega de Macquarie Group.
Wizman añadió que la perspectiva de una guerra corta ha cambiado, haciendo referencia a comentarios del gobierno de Donald Trump que sugieren que el conflicto podría extenderse por varias semanas.
Medio Oriente es un productor clave de petróleo y gas natural, pero sus exportaciones energéticas se han visto prácticamente aisladas del resto del mundo debido al cierre del estrecho de Ormuz.
Irán ha amenazado con atacar a los buques que intenten transitar por esta vía fluvial, por la que circula aproximadamente una quinta parte de la producción mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL) diariamente. Además, Irán ha atacado infraestructura energética en la región, lo que ha obligado a algunos productores a suspender operaciones y ha incrementado el riesgo de interrupciones en el suministro global.
Holger Schmieding, economista jefe de Berenberg, declaró a CNN este martes que un cierre prolongado del estrecho de Ormuz perjudicaría el crecimiento económico mundial y provocaría un aumento de la inflación. No obstante, actualmente no prevé que el conflicto se extienda por más de unas pocas semanas.
El crudo Brent, la referencia mundial, experimentó un aumento de casi el 8%, pasando de 72,90 dólares el viernes, antes de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, a alrededor de 84 dólares por barril este martes.
Simultáneamente, los futuros del gas natural europeo subieron un 22% tras la decisión del lunes del principal productor de gas de Qatar de detener la producción debido a los ataques iraníes.
“Para el mercado energético, la situación está empeorando rápidamente”, afirmó David Oxley, economista jefe de materias primas de Capital Economics. Oxley advirtió que los ataques de Irán a la infraestructura energética indican que el conflicto está entrando en “territorio desconocido”.
El brazo ejecutivo de la Unión Europea comunicó este lunes que está “siguiendo de cerca” la evolución de los precios y el suministro de energía y que convocará un “grupo de trabajo sobre energía” con los países de la UE esta semana.
El impacto final dependerá de la magnitud y duración de los aumentos de precios, lo que determinará en qué medida se verán afectados los precios al consumidor de la energía y otros bienes.
Según Capital Economics, un conflicto prolongado que eleve el precio del petróleo al rango de 90-100 dólares por barril durante un período prolongado podría intensificar las presiones inflacionarias a nivel mundial y frenar el crecimiento en las principales economías. Sin embargo, Estados Unidos, como exportador neto de petróleo, se considera menos vulnerable que Europa o Asia, según la consultora.
Con información de John Towfighi.
