Los precios de los pasajes aéreos en las rutas entre Europa y Asia han experimentado un fuerte aumento, llegando a subir hasta un 76% en algunos casos, según información divulgada el 22 de abril de 2026.
Este incremento se debe principalmente al alza en los costos del combustible de aviación y a la necesidad de que las aerolíneas desvíen sus rutas habituales debido al cierre de ciertos espacios aéreos como consecuencia del conflicto en Oriente Medio.
Según un informe citado por la BBC y elaborado por la firma de consultoría Teneo, el precio promedio de los boletos más económicos en clase turista ha aumentado un 24% en comparación con el mismo período del año anterior.
Los precios del keroseno de aviación han experimentado un salto significativo en las últimas semanas, pasando de un rango de 85 a 90 dólares por barril (equivalente aproximadamente a 120.000 a 130.000 wones) a niveles entre 150 y 200 dólares por barril (alrededor de 220.000 a 290.000 wones). Dado que el combustible representa hasta un cuarto de los costos operativos de una aerolínea, su encarecimiento tiene un impacto directo en las tarifas finales.
Además, la reducción en la oferta de asientos en las rutas de largo recorrido —debido a las dificultades operativas de las aerolíneas del Golfo— ha contribuido a la presión alcista sobre los precios, pese a que algunas compañías han intentado aumentar sus frecuencias para compensar la caída de capacidad.
El efecto es particularmente notable en trayectos como Londres-Melbourne, donde las tarifas han subido un 76% respecto al año anterior, y en la ruta Hong Kong-Londres, con un aumento del 72%.
Analistas advierten que la prolongación del conflicto en la región podría mantener estas presiones al alza en los costos de los viajes internacionales durante un periodo prolongado.
