Tensiones en el Golfo Pérsico impactan el mercado petrolero mundial
Las recientes tensiones geopolíticas en la región del Golfo Pérsico están generando un impacto significativo en los mercados de petróleo y gas, con consecuencias que se extienden a otras regiones, como el norte de África. Según informes recientes, las exportaciones de petróleo de Medio Oriente han disminuido al menos un 60% debido a las restricciones en el Estrecho de Ormuz.
El Estrecho de Ormuz, ubicado entre Omán e Irán, es una vía marítima crucial para el transporte de crudo a nivel mundial. En 2024, aproximadamente el 38% del crudo y condensado exportado por Arabia Saudita, equivalente a 5.5 millones de barriles diarios, transitó por este estrecho. En total, el flujo de petróleo a través del estrecho promedió los 20 millones de barriles diarios, representando alrededor del 20% del consumo global de líquidos petroleros.
A pesar de la relativa estabilidad en los flujos durante el primer trimestre de 2025, el aumento del precio del crudo Brent –de 69 dólares por barril el 12 de junio a 74 dólares por barril el 13 de junio– subraya la importancia estratégica del estrecho. Aramco ha advertido sobre una posible “catástrofe” en el mercado petrolero si el Estrecho de Ormuz no se reabre pronto.
Ante la posibilidad de un cierre del estrecho, algunos países están buscando alternativas para evitar esta ruta crítica. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos están utilizando dos oleoductos para sortear el Estrecho de Ormuz. Además, se ha observado un aumento en el número de petroleros que buscan rutas alternativas a través del Mar Rojo.
Aunque existen rutas alternativas, la mayoría de los volúmenes de petróleo que transitan por el estrecho no tienen otra forma práctica de salir de la región. La situación actual plantea riesgos y oportunidades, especialmente para los países del norte de África, que podrían beneficiarse de un aumento en la demanda de energía.
