La situación en Ucrania se agrava con la combinación de temperaturas extremadamente frías y una intensificación de los ataques rusos, dejando a más de un millón de personas sin electricidad ni calefacción, según informes de la ONU.
En un contexto de inminente encuentro entre los líderes de Estados Unidos y Ucrania, Rusia ha intensificado sus ofensivas. Un ataque reciente con misiles hipersónicos “Kinzhal” alcanzó Kiev, mientras que las fuerzas rusas han reforzado su ofensiva sin mostrar interés en esperar la retirada de las tropas ucranianas de las zonas ocupadas.
Los ataques rusos se han extendido a la región de Odesa, donde un buque de carga civil utilizado para el transporte de grano resultó dañado. Simultáneamente, un ataque aéreo ruso contra Kiev ha provocado la muerte de dos personas y ha dejado 46 heridos, causando daños significativos a la infraestructura eléctrica de la capital.
La situación humanitaria es crítica, especialmente ante la llegada del invierno, y las autoridades ucranianas reportan graves consecuencias para la población civil.
