Moscú insiste en que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania debe incluir garantías de seguridad para Rusia, advirtiendo que un tratado de paz sería imposible sin ellas. Así lo declaró el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexander Grushko, a medios de comunicación rusos el pasado 10 de febrero.
Grushko reconoció la importancia de tener en cuenta los intereses de seguridad de Ucrania, pero enfatizó que las preocupaciones de Rusia son primordiales. “Reconocemos que una solución pacífica en Ucrania debe tener en cuenta los intereses de seguridad de Ucrania, pero la importancia clave, por supuesto, son los intereses de seguridad de Rusia”, afirmó.
El viceministro criticó a los líderes de la Unión Europea por no abordar las inquietudes de Moscú. “Si se analizan detenidamente todas las declaraciones de los líderes de la Unión Europea, nadie habla de garantías para la seguridad de Rusia”, señaló.
Grushko calificó esta cuestión como un “elemento clave” para alcanzar un acuerdo y reiteró que, sin garantías para Rusia, “no es posible ningún tratado de paz”.
Entre las posibles garantías de seguridad que Rusia buscaría, mencionó algunas de las exigencias que ha planteado desde el inicio de la invasión de Ucrania, incluyendo la prohibición de que Ucrania se una a la OTAN. Asimismo, rechazó la propuesta de Kiev de desplegar tropas extranjeras en Ucrania como posible garantía de seguridad.
Estas declaraciones se producen en el marco de las conversaciones trilaterales en curso entre Ucrania, Rusia y los Estados Unidos, con el objetivo de poner fin al conflicto, que ya se extiende por casi cuatro años. La última ronda de negociaciones tuvo lugar en Abu Dabi entre el 4 y el 5 de febrero, y se espera que las discusiones continúen esta semana, probablemente en territorio estadounidense.
