Estados Unidos intensifica la presión económica sobre Irán y sus redes de apoyo
El gobierno de Estados Unidos ha endurecido sus medidas financieras contra Teherán a través de una estrategia denominada «Economic Fury». En este marco, las autoridades estadounidenses han procedido al bloqueo de activos de diez personas identificadas como «facilitadores» de Irán. Simultáneamente, Donald Trump ha criticado la postura de ciertos aliados, señalando específicamente que «L’Italia non c’era quando avevamo bisogno» (Italia no estuvo presente cuando la necesitamos).

La ofensiva económica también ha impactado directamente en Irak. El Tesoro de EE. UU. Ha sancionado a un funcionario del sector petrolero iraquí. Esta medida coincide con una investigación abierta por el Departamento de Justicia sobre un flujo comercial misterioso con Irán, cuyo valor asciende a 2.600 millones de dólares.
Estas acciones forman parte de un plan más amplio de Washington para desestabilizar el sistema financiero de Teherán, aplicando sanciones dirigidas al sector petrolero y a las milicias pro-iraníes que operan en territorio iraquí.
