Los servicios de emergencia se desplazaron con urgencia el domingo por la noche a la calle Wantsnijdersgaarde, en La Haya, tras el hallazgo de una serie de contenedores de líquidos en el sótano de un edificio de apartamentos.
En el pasillo del sótano de este bloque de viviendas se localizaron un total de trece barriles. Como medida de precaución, los bomberos y la policía procedieron a retirar los recipientes del interior del inmueble para trasladarlos al exterior.
Una vez en el lugar, los bomberos realizaron mediciones inmediatas para comprobar si existía la presencia de gases peligrosos. Aunque no se detectaron concentraciones elevadas, se solicitó la intervención del Asesor de Sustancias Peligrosas (AGS) para analizar el contenido exacto de los contenedores.
Tras el análisis, se determinó que once de los barriles estaban vacíos, mientras que los dos restantes contenían diesel. Posteriormente, un contratista contratado por el ayuntamiento se encargó de retirar todos los recipientes para su destrucción.
Debido a que los barriles se encontraban en una zona común del edificio y no dentro de un trastero cerrado, la identidad del propietario aún no se ha podido establecer. La policía ha iniciado una investigación para esclarecer quién abandonó los contenedores en el sótano.
