En la actualidad, las baterías de iones de litio se han vuelto omnipresentes debido a la creciente proliferación de dispositivos electrónicos recargables. Esta tecnología es fundamental para el funcionamiento de herramientas cotidianas, incluyendo teléfonos inteligentes, computadoras portátiles, auriculares, cigarrillos electrónicos, aspiradoras y bicicletas eléctricas.
Desde que salieron al mercado en 1991, estas baterías han transformado la tecnología gracias a su alta eficiencia y densidad energética, cualidades que fueron reconocidas con el Premio Nobel de Química en 2019. El crecimiento de su adopción ha sido exponencial, alcanzando una demanda global superior al teravatio-hora anual hacia finales de 2024.
