Harry y Meghan regresan a Australia: Un viaje marcado por el cambio
El Duque y la Duquesa de Sussex se preparan para iniciar su segundo viaje a Australia, una visita que promete ser drásticamente diferente a la que realizaron hace casi una década. El recorrido de cuatro días, que comienza este martes, tendrá un tono mucho más discreto y orientado a intereses privados, alejándose del fervor público de sus visitas anteriores.
En 2018, durante una gira de 16 días por el Pacífico, la pareja fue recibida por multitudes entusiastas que se agolpaban en las escaleras de la Ópera de Sídney. En aquel entonces, la nación australiana celebró con entusiasmo el anuncio del embarazo de la pareja, capturado en imágenes donde se les veía interactuando afectuosamente con un koala en el zoológico de Taronga.
De la realeza a los negocios y la filantropía
Desde aquel encuentro, la situación de los Sussex ha cambiado radicalmente. Tras renunciar a sus funciones como miembros activos de la familia real, la pareja se ha visto envuelta en batallas legales y ha lanzado diversas iniciativas comerciales. Según la comentarista real Victoria Arbiter, este nuevo viaje se llevará a cabo en una «capacidad muy diferente», enfocándose en compromisos privados, empresariales y filantrópicos en diversas ciudades australianas.

Entre las actividades programadas destacan:
- Meghan Markle: Encabezará un retiro exclusivo para mujeres de tres días, descrito como un «fin de semana de chicas sin igual», con entradas que comienzan en los 2,699 dólares australianos.
- Príncipe Harry: Pronunciará un discurso principal sobre la salud mental en el lugar de trabajo durante una cumbre en Melbourne, donde la asistencia presencial tiene un costo aproximado de 1,000 dólares australianos o más.
Críticas y contrastes
El regreso de la pareja no ha estado exento de controversia. Mientras que en 2018 el apoyo fue masivo, algunas voces actuales critican el uso de sus títulos reales para promover intereses privados. Algunos sectores ven este viaje más como una oportunidad financiera que como una visita real, contrastando el entusiasmo del pasado con la actual etapa de emprendimiento de la pareja.
