Heineken anunció hoy una reducción de hasta 6.000 empleos a nivel mundial y una revisión a la baja de sus expectativas de crecimiento de beneficios para 2026, en un contexto de debilitamiento de la demanda que afecta a la empresa cervecera y a sus competidores.
La compañía, que emplea a más de 400 personas en Irlanda, principalmente en su planta de Cork, comercializa marcas como Heineken, Heineken 0.0%, Birra Moretti, Coors, Orchard Thieves, Murphy’s y Beamish.
Heineken, la segunda mayor cervecera del mundo por valor de mercado, se encuentra en la búsqueda de un nuevo director ejecutivo tras la inesperada renuncia de Dolf van den Brink en enero.
La empresa ha prometido impulsar un mayor crecimiento con menos recursos, buscando calmar a los inversores insatisfechos que consideran que ha perdido eficiencia.
Simultáneamente, las ventas en todo el sector se están estancando debido a las dificultades financieras de los consumidores, la inestabilidad geopolítica y las condiciones climáticas adversas.
La fabricante de Tiger y Amstel, junto con su cerveza insignia, indicó que esta medida de optimización de la productividad generará ahorros y reducirá su plantilla global entre 5.000 y 6.000 puestos en los próximos dos años, lo que representa casi el 7% de su fuerza laboral mundial de 87.000 empleados.
«Realizamos esto para fortalecer nuestras operaciones y poder invertir en crecimiento», declaró Harold van den Broek, director financiero, durante una conferencia con medios en la que se anunciaron los resultados anuales de la compañía.
Según Van den Broek, algunos de los recortes se centrarán en Europa o en mercados no prioritarios con menores perspectivas de crecimiento, y otros serán resultado de iniciativas previamente anunciadas dirigidas a la cadena de suministro, la sede central y las unidades de negocio regionales.
El actual director ejecutivo, Van den Brink, quien dejará su cargo en mayo, informó que no hay novedades en la búsqueda de su sucesor.
Además de la débil demanda, Heineken y sus rivales, como Anheuser-Busch InBev, se enfrentan a una disminución a largo plazo en las ventas de cerveza en algunos mercados clave, afectada por preocupaciones sobre el impacto en la salud del consumo de alcohol y el auge de los medicamentos para la pérdida de peso.
Heineken prevé un crecimiento de beneficios más lento para 2026, situándose entre el 2% y el 6%, frente al 4% y el 8% previsto para 2025.
La cervecera informó de un beneficio operativo orgánico anual superior a las previsiones, que creció un 4,4% en 2025 en comparación con las expectativas de los analistas, que eran del 4%.
