Los vehículos híbridos están experimentando un auge en ventas, especialmente en Portugal, donde ya lideran el mercado este año. Su popularidad se debe a que ayudan a reducir las emisiones contaminantes sin la necesidad de cables de carga, eliminando la ansiedad por la autonomía gracias a que la batería se recarga durante la conducción. La mayor parte de su autonomía se sustenta en el motor de combustión.
El origen de esta tecnología se remonta a hace más de 30 años en Japón, con el Toyota Prius como pionero. Este modelo, el primer híbrido eléctrico producido en masa, llegó al mercado en 1997 tras cinco años de desarrollo por parte de ingenieros de la marca japonesa. En California, un estado con una fuerte conciencia ambiental, el Prius llegó a ser un vehículo muy demandado.
El concepto fundamental de los híbridos es simple: disminuir las emisiones contaminantes sin las limitaciones de autonomía de los vehículos 100% eléctricos, ya que la mayor parte de la distancia se cubre con el motor de combustión, aunque su autonomía eléctrica es menor en comparación con los híbridos enchufables o los vehículos eléctricos puros.
Contenido reservado a suscriptores. Lea aquí el artículo completo. Edición del Jornal Económico de 6 de febrero.
