El Dr. Ahmed El-Zamzamy, especialista en hígado y sistema digestivo, señaló que a menudo se sorprenden al encontrar niveles elevados de enzimas hepáticas. Tras realizar una ecografía abdominal, descubren “acumulación de grasa en el hígado“.
Añadió que esto no es un diagnóstico pasajero, sino una enfermedad grave con numerosas complicaciones si se descuida. Explicó que la enfermedad del hígado graso está relacionada con una alteración del metabolismo, como la obesidad, el azúcar o la resistencia a la insulina.
Las causas y factores más comunes que conducen al hígado graso:
- Aumento de peso u obesidad (especialmente grasa abdominal)
- Diabetes o prediabetes
- Niveles elevados de grasas y colesterol en la sangre
- Falta de actividad física y ausencia de ejercicio
- Dieta alta en grasas o azúcares, como la comida rápida
¿Cuáles son los síntomas?
A menudo no hay síntomas claros, lo que retrasa el diagnóstico. Sin embargo, a veces pueden aparecer síntomas como fatiga persistente, y se detecta accidentalmente mediante un análisis de enzimas o una ecografía abdominal.
¿Cómo se diagnostica?
Elevación leve o moderada de las enzimas hepáticas. También se puede observar una ruptura en las células hepáticas, análisis de grasas en la sangre, análisis de azúcar en la sangre y azúcar en sangre acumulativa, ecografía abdominal, FibroScan o análisis no invasivo para evaluar la fibrosis (según el caso), y exclusión de otras causas que conducen a la inflamación del hígado, como virus o enfermedades autoinmunes.
¿Existe un tratamiento?
El cambio en el estilo de vida es la base del tratamiento:
- Pérdida de peso (entre el 7 y el 10% del peso corporal total)
- Dieta saludable, baja en grasas y azúcares, rica en fibra y verduras
- Ejercicio regular: 30 minutos x 5 días a la semana
En algunos casos, pueden ser beneficiosos medicamentos como:
- GLP-1 (medicamentos utilizados en el tratamiento de la obesidad y la diabetes)
- Medicamentos para el colesterol
- Antioxidantes como la vitamina E
