El BBC ha revelado una red criminal que opera desde mini-marts de la High Street, utilizando a migrantes ilegales para vender drogas como cocaína, cannabis y medicamentos con receta. La investigación, realizada mediante filmación encubierta, descubrió que más de cien establecimientos vinculados a una banda kurda están involucrados en actividades ilícitas, incluyendo la venta de cigarrillos y vapeadores falsificados.
Los periodistas encubiertos, que se hicieron pasar por solicitantes de asilo sin derecho a trabajar, fueron informados de lo fácil que resulta tomar el control de un comercio y generar miles de libras semanales mediante la venta de productos prohibidos. Según el informe, los trabajadores involucrados suelen jornada de 14 horas por un salario de tan solo 4 libras por hora, mientras esperan una decisión del Oficina del Interior sobre su estatus migratorio.
La red utiliza «directores fantasmas» para aparecer oficialmente como responsables de las empresas, mientras permanecen alejados de la gestión diaria. Además, se descubrió que constructores kurdos ofrecen crear compartimentos ocultos para esconder mercancía durante redadas policiales, y existen grupos en Facebook que anuncian la venta de estos comercios.
El HMRC estima que el comercio ilegal de cigarrillos y vapeadores cuesta al Reino Unido al menos 2.200 millones de libras anuales en ingresos perdidos. Funcionarios del gobierno, incluida la ministra del Interior, Shabana Mahmood, han señalado que estas redes actúan como un «factor de atracción» para la migración ilegal, creando incentivos para que personas intenten entrar al país de forma irregular.
