Las personas con enfermedad renal crónica (ERC) tienen una mayor predisposición a sufrir hipoglucemia porque los riñones son fundamentales para eliminar la insulina y producir glucosa. De acuerdo con The Indian Express, el deterioro de la función renal provoca que la insulina permanezca más tiempo en el torrente sanguíneo y disminuya la síntesis de azúcar en el cuerpo.
¿Por qué ocurre la baja de azúcar en pacientes renales?
El riñón no solo filtra desechos, sino que también degrada la insulina. Cuando los riñones fallan, este proceso se ralentiza. Esto extiende la vida útil de la insulina en la sangre y reduce los niveles de glucosa, señala The Indian Express.

Además, los riñones participan en la gluconeogénesis. Este es el proceso de creación de glucosa a partir de fuentes que no son carbohidratos. Si el órgano no funciona correctamente, la producción natural de azúcar del cuerpo cae, dejando al paciente más vulnerable a las bajas glucémicas.
¿Qué papel juegan la nutrición y los medicamentos?
La falta de apetito es frecuente en pacientes con ERC. Esta condición reduce las reservas de glucógeno en el hígado, que actúa como el combustible de emergencia del organismo cuando el azúcar desciende. Según The Indian Express, esta deficiencia elimina una red de seguridad metabólica esencial.
El uso de fármacos para la diabetes agrava el riesgo. Muchos medicamentos requieren ajustes de dosis en pacientes renales porque el cuerpo tarda más en eliminarlos. Si se mantienen las dosis estándar, el efecto del medicamento se prolonga y puede provocar caídas bruscas y peligrosas de glucosa.
