Un presunto acceso no autorizado a datos confidenciales de pacientes en la Clínica Hirslanden de Zúrich ha desatado una investigación. Según un informe anónimo recibido por el medio Blick, el hijo de un médico especialista habría tenido acceso durante meses a historiales clínicos, incluyendo los de personalidades suizas, e incluso habría investigado posibles cirugías estéticas realizadas por conocidas.
La clínica Hirslanden confirmó el lunes la existencia de una brecha de seguridad y aseguró haber iniciado una investigación interna inmediata, tomando las medidas necesarias. El director de la clínica, Marco Gugolz, declaró el martes que sospechan que el caso se trata de una disputa conyugal, ya que el médico habría compartido indebidamente sus credenciales de acceso con su esposa.
Gugolz explicó que el médico ha sido amonestado con la amenaza de despido y se le ha ordenado cambiar su contraseña. La clínica considera que el remitente de la carta anónima podría ser la esposa del médico, buscando perjudicar a su esposo y a la familia. Actualmente, se está investigando el alcance de los datos a los que se accedió.
La carta anónima, recibida la semana pasada por Blick, presenta una versión diferente de los hechos. Según esta fuente, el médico habría compartido sus credenciales con su hijo para que este pudiera informarse sobre posibles tratamientos médicos para un problema de salud. Inicialmente, el hijo habría consultado casos similares al suyo, pero posteriormente habría comenzado a buscar información sobre conocidos y figuras públicas suizas. En un caso, habría mostrado a su padre el historial de una lesión de una personalidad suiza.
La clínica niega haber ignorado las acusaciones previamente, afirmando haber investigado internamente el asunto y tomado medidas en base a los resultados.
La Dirección de Salud de Zúrich confirmó el martes haber iniciado una investigación tras recibir una denuncia. En caso de confirmarse los hechos, el médico podría enfrentarse a sanciones severas, incluyendo la revocación de su licencia profesional. La responsabilidad de la seguridad de los sistemas informáticos recae en la clínica Hirslanden, que debe garantizar el cumplimiento de sus obligaciones de diligencia, especialmente en lo que respecta a los derechos de acceso de los médicos que colaboran con la clínica pero no son empleados directos.
La duración de la investigación es incierta, debido a la complejidad del caso y la participación de múltiples personas, así como a los desafíos técnicos que implica la recopilación de pruebas.
El médico afectado, Carlo B., prefirió no hacer declaraciones públicas debido a la investigación en curso, pero aseguró su plena cooperación con las autoridades sanitarias. En un comunicado, sugirió que el caso tiene raíces en un asunto personal.
Blick intentó contactar a la esposa del médico, pero no obtuvo respuesta hasta el momento de la publicación.
* Nombre cambiado
