Un estudio a gran escala ha encontrado una conexión entre la renovación de viviendas y la mejora de la salud infantil. Investigadores de la Universidad de Boston, en colaboración con Urban Habitat Initiatives Inc., estudiaron los efectos de las mejoras energéticas en los hogares de un complejo de viviendas multifamiliares en Boston.
La investigación, publicada en Environ Health en febrero de 2021, se centró en la exacerbación del asma en niños. Los resultados sugieren que las renovaciones energéticas podrían contribuir a reducir los problemas respiratorios en este grupo vulnerable.
En Washington, D.C., el programa D.C. Healthy, Green and Affordable Housing (D.C. HGA Housing) está abordando este problema directamente. Este programa, liderado por la National Housing Trust (NHT), beneficia a más de 800 familias, incluyendo 178 niños con asma, a través de asistencia técnica y financiera para renovaciones energéticas. El objetivo es reducir la carga energética, mejorar la calidad del aire interior y, en última instancia, mejorar la salud de los residentes.
La iniciativa D.C. HGA Housing es una colaboración entre NHT, Children’s National Hospital’s IMPACT DC Asthma Clinic, Children’s Law Center (CLC), VEIC y Latino Economic Development Center (LEDC). Al combinar datos pediátricos sobre asma con datos energéticos, el programa busca implementar estrategias basadas en datos para mejorar los resultados de salud y promover la eficiencia energética.
El estudio destaca la importancia de abordar las condiciones de vivienda deficientes, como la mala ventilación, el moho y las infestaciones de plagas, que pueden agravar enfermedades crónicas como el asma y la bronquitis, especialmente en comunidades de color y hogares de bajos ingresos.
