Los últimos poemas y borradores de Hölderlin, reunidos en el llamado Folio de Homburgo, se consideran algunas de las obras más fascinantes y radicales de la literatura alemana. La leyenda que rodea al autor, quien parece haberse perdido a sí mismo hacia el final de su vida y, recluido en la torre de Tübingen, ya no pudo ofrecer información sobre su obra, añade un matiz especial a este proceso creativo.
El cineasta Harald Bergmann exploró la vida y obra de Friedrich Hölderlin a través de una trilogía cinematográfica, compuesta por tres largometrajes rodados entre 1992 y 2000. A menudo, las adaptaciones cinematográficas de la figura de Hölderlin se centran en el mito del poeta consumido por un amor trágico y la locura artística. Sin embargo, esta película busca presentar las famosas obras tardías del poeta –textos y borradores del Folio de Homburgo, escritos poco antes de su internamiento– y plasmarlas en formatos fílmicos.
La película también contrasta estas obras con la recepción y la valoración que tuvieron por parte de sus amigos, contemporáneos y la escena literaria de la época. Los diálogos, como las conversaciones entre Goethe y Schiller sobre Hölderlin, se basan textualmente en cartas reales. Aunque no se trata de un documental, el objetivo es contar una historia, incluso dentro de una forma experimental.
