Domenic “Nicky” Palermo, líder de la banda Nothing, ha logrado transformar una visión personal en uno de los encuentros más vitales del rock alternativo subterráneo actual: el festival Slide Away. Lo que comenzó como un esfuerzo por crear un espacio para sonidos que Palermo sentía que no tenían un hogar, se ha convertido en un fenómeno que desafía la cultura de los festivales corporativos.
Esta edición de Slide Away se despliega en seis presentaciones distribuidas en tres ciudades clave de Estados Unidos: el Brooklyn Paramount (15 y 16 de mayo), el Aragon Ballroom de Chicago (22 y 23 de mayo) y el Hollywood Palladium de Los Ángeles (29 y 30 de mayo). Con aproximadamente 20,000 entradas vendidas, el evento confirma el creciente interés por la música de guitarra atmosférica.
La banda Nothing estará presente en las tres sedes para promocionar su nuevo y personal álbum, A Short History of Decay, lanzado en febrero. Sin embargo, el mayor atractivo de Slide Away radica en la capacidad de Palermo para convencer a bandas elusivas y queridas de regresar a los escenarios, destacando este año las reuniones de Hum y Chapterhouse.
El regreso de Hum, originarios de Illinois, conlleva una carga emocional profunda. Tras romper un silencio de 17 años en 2015, la banda no había tocado desde el fallecimiento de su baterista Bryan St. Pere en 2021. A pesar de que el guitarrista y vocalista Matt Talbott dudaba inicialmente sobre el interés del público en su álbum de 2020, Inlet, Palermo le aseguró que los fans estaban ansiosos por escuchar esas canciones. Para estas presentaciones, Jason Gerken, baterista de Shiner, se integrará nuevamente a la formación.
Por su parte, Chapterhouse, procedentes de Reading, Inglaterra, traen consigo el legado de su álbum Whirlpool de 1991, una obra fundamental para generaciones de bandas atmosféricas. Para Palermo, la influencia de este grupo fue decisiva: “Sin Chapterhouse, no habría Nothing”, afirmó el organizador.
Palermo define a Slide Away como un “anti-festival”, basándose en una ética DIY (hazlo tú mismo). El objetivo es priorizar la experiencia del asistente y el bienestar de los artistas, implementando medidas como la eliminación de las tarifas de venta de mercancía, algo que el organizador demanda estrictamente.
El cartel refleja una curaduría cuidadosa que busca unir generaciones. Junto a los veteranos, se presentan artistas emergentes como She’s Green, Warmachine, Crate, Mint Field (México), Terraplana (Brasil) y Total Wife, además de bandas como Ovlov, que ayudan a cerrar la brecha generacional.
Este resurgimiento es impulsado, en parte, por una nueva generación que descubre estos sonidos a través de algoritmos y clips de TikTok. Palermo ha observado con asombro cómo jóvenes fans se conectan profundamente con la música en vivo, permaneciendo presentes y dejando de lado sus teléfonos móviles.
Aunque a menudo se etiqueta el evento como un festival de «shoegaze» —término que Palermo encuentra ya casi vergonzoso—, el proyecto aspira a una apertura mayor. Con la mirada puesta en 2027, el organizador ya planifica futuras ediciones y admite que sus sueños de contratación superan los confines del género, apoyando incluso la idea de reunir a the Sundays, quienes no se han presentado en vivo desde 1997.
