Howard Marks, cofundador y copresidente de Oaktree Capital, ha advertido que el sector del crédito privado y los préstamos directos se enfrenta a su primera prueba significativa desde la crisis de 2008. El análisis se centra en factores críticos como la deuda de empresas de software afectadas por la inteligencia artificial, el aumento de los impagos y los límites de redención de las BDC (Business Development Companies).
Sin riesgo sistémico, pero con vulnerabilidades
A pesar de las preocupaciones, Marks sostiene que no existe un problema sistémico generalizado en el crédito privado. Sin embargo, alertó que la rápida expansión del sector durante los últimos 15 años podría exponer a los prestamistas con análisis menos rigurosos cuando el ciclo del mercado cambie.
El mercado de préstamos directos ha crecido aceleradamente desde su desarrollo inicial alrededor de 2011, alcanzando actualmente una valoración superior al billón de dólares. Al respecto, Marks señaló que, habitualmente, los peores préstamos se otorgan en los mejores momentos, y que la actual fase de ajuste revelará quiénes realizaron un análisis de crédito más discerniente.
Impacto de la IA y defaults recientes
El sentimiento hacia los prestamistas directos se ha visto afectado por el colapso de emisores relacionados con el sector automotriz, específicamente Tricolor y First Brands. Asimismo, existe una preocupación creciente sobre los préstamos otorgados a empresas de software, debido al riesgo de que la inteligencia artificial disruptiva afecte sus modelos de negocio.

Esta cautela ya es visible en los flujos de capital. En el trimestre más reciente, los inversores retiraron casi el 8% del fondo insignia de crédito privado de Blackstone Inc., lo que evidencia una mayor prudencia entre los asignadores de capital.
Evolución histórica del crédito
Marks destacó que el campo del crédito ha pasado por diversas etapas de innovación. Antes de 1977-78, era prácticamente imposible que una empresa sin una calificación crediticia de grado de inversión (BBB o superior) emitiera bonos públicamente. A partir de ahí, el sector evolucionó a través de varias fases:
- Años 80: Aceptación de la deuda de grado no invertible.
- Años 90: Popularización de las compras apalancadas (LBO) e incremento del apalancamiento corporativo.
- Años 2000: Préstamos ampliamente sindicados y titulizaciones tranchadas.
- Años 2010: Auge de las inversiones «alternativas», préstamos hipotecarios subprime y expansión de los préstamos directos.
- Años 2020: Comercialización de vehículos de préstamos directos dirigidos a inversores individuales y de jubilación.
Finalmente, el experto subrayó que es imposible predecir con exactitud cuándo girará el ciclo, ya que los eventos que impactan profundamente al mundo de las inversiones suelen ser aquellos que no fueron previstos ni factorizados en los precios.
