En Viena, la jornada de Nils Jansen, Gerente General de The Hoxton Vienna, comienza antes de que la ciudad despierte. “Me gusta la sensación de llevarme a la ciudad por poco”, confiesa. Un café rápido es suficiente combustible antes de dirigirse a pie hacia el hotel. No se trata de una rutina estricta, sino de un momento de tranquilidad que le ayuda a ordenar sus ideas, respirar aire fresco y comenzar el día con energía.
Solo se siente la atmósfera cuando estás en medio de ella. ¿Cómo suena? ¿Cómo huele? ¿Cómo se ve? ¿Cómo se sienten los huéspedes y el equipo hoy?
Nils Jansen, Gerente General The Hoxton Vienna
Primero, conectar con el ambiente
En The Hoxton, su día siempre comienza de la misma manera: con un recorrido por todo el establecimiento. “No se trata de control, sino de sentir la atmósfera. ¿Cómo suena? ¿Cómo huele? ¿Cómo se ve? ¿Cómo se sienten los huéspedes y el equipo hoy?” Esta inmersión le sirve de orientación y barómetro del estado de ánimo.
Por la mañana, la parte estratégica del trabajo toma el control. Reuniones, previsiones y decisiones para un hotel de 196 habitaciones y tres espacios vibrantes. “El trabajo es una mezcla de liderazgo, improvisación y gestión clásica”, explica. Aunque mucho se planifica, a menudo las cosas toman un rumbo diferente. “Y eso es precisamente lo que me encanta”.

A partir del mediodía, el aspecto más personal y operativo del día toma protagonismo. Jansen se convierte en anfitrión, visible en todo el hotel, conversando con huéspedes y personal. Su segundo ritual diario tiene lugar por la tarde: una breve revisión en todos los departamentos. “Recepción, Alimentos y Bebidas, Ama de Llaves o Marketing: quiero saber qué necesitan y qué funciona o no.”
La satisfacción del huésped como máxima prioridad
Sus momentos favoritos son los encuentros espontáneos. “Huéspedes que disfrutan de su primer café o que por la noche comparten sus experiencias”. Y esas pequeñas sorpresas y momentos interpersonales que permanecen en la memoria. Alguien se siente gratamente sorprendido o se establece una nueva amistad. Para Nils Jansen, la hospitalidad se expresa, sobre todo, en la atención al detalle.

El equilibrio entre estrategia y operaciones diarias es un desafío constante. “Ambos mundos tienen urgencia, pero a diferentes velocidades”. A veces, debe cambiar de mentalidad de Gerente General a modo práctico en cuestión de segundos. “Esto sucede minuto a minuto”.
¿Cuánto dura su jornada laboral? “Normal es relativo”. Su objetivo es terminar a las 18:00, pero la realidad a menudo es diferente. La hotelería y los horarios rígidos rara vez van de la mano. Sin embargo, Jansen trabaja para establecer límites. “Uno debe crear espacios libres para poder estar completamente presente después, algo en lo que estoy trabajando”, afirma.
Antes de que el gerente abandone el hotel, necesita dos cosas: seguridad y claridad. “Quiero saber que el hotel está listo para la noche y que el equipo tiene todo lo que necesita”. Y siempre echa un vistazo rápido al día siguiente para tener una visión general. Solo entonces Jansen puede irse a casa con la tranquilidad de saber que un hotel nunca se detiene y que puede confiar en su equipo.

Rudolf-Sallinger-Platz 1, 1030 Wien
