Los sindicatos italianos confirmaron una huelga en el sector aéreo, lo que llevó al ministro de Transporte, Matteo Salvini, a recurrir a la precetación para intentar evitar la paralización durante los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina. La medida provocó una inmediata reacción de Maurizio Landini, líder sindical, quien afirmó que “cualquier huelga es susceptible de ser objeto de precetación”. Finalmente, se llegó a un acuerdo para posponer la huelga hasta el 26 de febrero, “en cumplimiento de la ordenanza emitida hoy por el Ministerio de Transporte”.
La reunión entre el gobierno y los representantes sindicales en el Ministerio de Transporte, destinada a evitar las huelgas previstas para el 16 de febrero y el 7 de marzo, no arrojó resultados positivos. Ante este escenario, Salvini, quien no participó en la mesa de diálogo, optó por tomar medidas más drásticas, tras haber advertido previamente sobre la posibilidad de la precetación, incluso después de que los sindicatos confirmaran las huelgas a pesar de la solicitud del garante de posponerlas.
“Recurrimos a la precetación para evitar una huelga aérea que pudiera perjudicar la imagen de positividad y eficiencia que Italia está proyectando gracias al esfuerzo de todos”, declaró Salvini, enfatizando que esta es la acción que “la Comisión de Garantía nos ha pedido que realicemos y que la ley me permite hacer”, es decir, “garantizar el derecho a la huelga, pero no durante un evento que será visto por dos mil millones de personas”.
El ministro también señaló que se ha comprometido con los sindicatos a convocar una mesa de diálogo sobre la renovación de los contratos y el Plan Nacional de Aeropuertos una vez finalizadas las Paralimpiadas. La huelga del 16 de febrero afectaría a las aerolíneas Ita Airways, EasyJet y Vueling, mientras que la del 7 de marzo involucraría a Enav de Roma.
“La huelga fue proclamada en diciembre. El gobierno tenía tiempo suficiente para resolver la situación si hubiera querido, ya que la razón de la huelga radica en los contratos y las condiciones laborales”, explicó Landini.
Landini también recordó que “el ministro Salvini no es ajeno a las precetaciones”. Al salir del Ministerio de Porta Pia, representantes de Filt Cgil, Fit Cisl, Uiltrasporti, Ugl Ta, Anpac, Anp, Usb y Cub reiteraron que las huelgas fueron proclamadas y confirmadas “en apoyo a la renovación del contrato nacional y de los contratos colectivos”, que han expirado hace meses. “Hemos confirmado las huelgas porque las empresas no han presentado condiciones para retirarlas”, afirmó Fabrizio Cuscito, coordinador nacional de Filt Cgil, instando a Salvini a “utilizar la misma fuerza y determinación con las empresas que no renuevan los contratos, que han expirado hace más de un año”.
Marco Verzari, secretario general de Uiltrasporti, añadió: “Nos vimos obligados a confirmar las razones de la huelga, que han estado presentes durante más de 20 meses”. Subrayó que “nos acusan de irresponsabilidad, pero queremos demostrar nuestra responsabilidad hacia los trabajadores que llevan demasiado tiempo esperando una renovación legítima de sus contratos”. El sindicato de base Cub trasporti anunció que estaba evaluando la posibilidad de impugnar la medida ante el Tribunal Administrativo Regional (TAR) y que pospondría la huelga al 26 de febrero, fecha indicada por la Comisión de Garantía.
Finalmente, por la noche, se produjo un giro en la situación y Filt Cgil, Fit Cisl, Uilt, Uglta, Anpac, Anp anunciaron que “han pospuesto las huelgas de 24 horas de todo el personal previstas para el 16 de febrero al 26 de febrero de 2026, en cumplimiento de la ordenanza emitida hoy por el Ministerio de Transporte”.
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