Los rebeldes hutíes respaldados por Irán tomaron el control de la ciudad portuaria de Moca y de puntos clave en el estrecho de Bab el-Mandeb, consolidando el dominio de su costa en el mar Rojo en una ofensiva que amenaza el comercio marítimo mundial y dispara el precio del petróleo.
El grupo armado completó su avance sobre la franja occidental del Yemen en una rápida ofensiva que incluyó el control de la provincia de Al Hudeida y varias islas estratégicas cercanas a las rutas de navegación internacional. El despliegue de las milicias desató una nueva fase de tensión en una de las arterias más transitadas del comercio energético global, justo cuando los mercados petroleros asimilan los riesgos sobre el suministro de crudo.
La caída de Moca y el control del estrecho de Bab el-Mandeb
Las fuerzas leales a los hutíes irrumpieron en la ciudad portuaria de Moca, situada a unos 75 kilómetros al norte del estrecho de Bab el-Mandeb. La captura de la ciudad costera representa un golpe severo para el gobierno yemení reconocido internacionalmente y para la coalición militar encabezada por Arabia Saudí.
El avance insurgente no se limitó a tierra firme. Las milicias avanzaron hacia emplazamientos insulares clave como la isla de Mayun, también conocida como Perim, y la isla de Zuqar, donde se ejecutó una operación anfibia respaldada por lanzamientos de misiles balísticos desde territorio continental. La pérdida de estos enclaves priva a las fuerzas gubernamentales de bases navales de apoyo y pistas de aterrizaje militares.

Los hutíes ya estaban amenazando el tráfico marítimo saudí desde posiciones anteriores, pero su captura de Moca abre la posibilidad de nuevos avances hacia la costa de Bab el-Mandeb y un control más firme sobre el punto estratégico. Hamish Kinnear, analista principal para Oriente Medio y Norte de África en Verisk Maplecroft
El estrecho de Bab el-Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por él suele transitar una parte significativa del comercio internacional de mercancías y petróleo. La importancia de esta vía marítima creció de manera notable desde que el tráfico a través del estrecho de Ormuz resultó afectado por las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Reorganización militar del gobierno e impacto humanitario sobre el terreno
Ante el avance rebelde, las fuerzas gubernamentales y las milicias aliadas se replegaron hacia el sur para establecer nuevas líneas defensivas. El teniente general Tareq Saleh, vicepresidente del Consejo de Liderazgo Presidencial, confirmó que el repliegue busca reorganizar filas y establecer un centro de mando alternativo.

Unidades de las Brigadas de los Gigantes y de la Resistencia Nacional se reubicaron en la zona de Dhubab, un punto estratégico provisto de base militar frente a la isla de Perim. Mientras tanto, en los centros urbanos afectados como Moca, los residentes informaron de mercados cerrados y un éxodo continuo de familias hacia el sur en dirección a Adén.
La escalada bélica profundizó la crisis social en el país.
Repercusiones en los mercados energéticos y advertencias internacionales
El recrudecimiento de la violencia en el mar Rojo repercutió de inmediato en los mercados internacionales de materias primas. Los precios del crudo y de los productos refinados experimentaron presiones al alza ante el temor de una interrupción prolongada de los flujos de petróleo que parten desde Oriente Medio hacia Europa y Asia.
Por su parte, la oficina de coordinación humanitaria controlada por los hutíes emitió un comunicado en el que aseguró que la navegación comercial permanece segura para todas las compañías, con la excepción de los buques vinculados a Arabia Saudí.
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