Como es crucial con quién viajamos, también lo es el médico que nos acompaña en el largo camino hacia la recuperación”, afirma una reflexión inicial. En una era donde la inteligencia artificial (IA) se infiltra rápidamente en todos los aspectos de la sociedad, incluso en el consultorio médico, considerado un ámbito sagrado, el profesor Kim Jun-hyeok de la Facultad de Odontología de la Universidad Yonsei, autor reciente del libro “AI에게 건강을 맡겨도 될까요?” (¿Podemos confiar nuestra salud a la IA?), sostiene que el papel del médico humano nunca desaparecerá, a pesar de los avances tecnológicos. Si bien la IA puede ser una herramienta valiosa para el diagnóstico y la predicción, la posición del médico como un “compañero” que comparte la carga emocional del paciente y colabora en la toma de decisiones seguirá siendo exclusivamente humana.
Tradicionalmente, se consideraba que el médico era un “artista integral” que desempeñaba múltiples funciones simultáneamente, lo que hacía difícil que un robot lo imitara. Sin embargo, el profesor Kim señala que con la aparición de la IA generativa, esta noción ha comenzado a cambiar. Las empresas tecnológicas han desglosado el papel del médico en funciones específicas, como la formulación de hipótesis diagnósticas, la selección de pruebas y la verificación de errores, desarrollando IA para cada una de ellas y estructurándolas para que colaboren. El sistema médico de IA “MAI-DxO” desarrollado por Microsoft es un ejemplo de esta estructura. En experimentos donde múltiples modelos de IA colaboraron para realizar diagnósticos, lograron una precisión de alrededor del 80%, superando en cuatro veces el rendimiento de los médicos humanos en las mismas condiciones.
“En algunas pruebas ciegas que evaluaron la capacidad de empatía y la satisfacción con la consulta, los médicos de IA incluso superaron a los humanos. Técnicamente, ya no queda ningún campo en el que los humanos puedan considerarse superiores”, afirma el profesor Kim.
A pesar de esta situación, el profesor Kim analiza que no se alcanzará un “punto de inflexión” en el que los médicos humanos deban ceder por completo su papel a los médicos de IA.
Considera que la “responsabilidad” es la razón más importante. “Incluso con la IA altamente desarrollada, no puede haber un responsable”, afirma el profesor Kim, enfatizando que “nadie conoce la enfermedad del paciente tan bien como el personal médico”. Explica que “los médicos pueden empatizar con los pacientes como miembros de su familia, pero también pueden hacer juicios objetivos gracias a sus conocimientos especializados”. El profesor Kim argumenta que “el verdadero papel del médico, que ha estado oculto bajo el nombre de la ciencia”, es precisamente este aspecto, y que esta capacidad será aún más necesaria en la era de la IA.
Además, el profesor Kim advierte que la introducción de médicos de IA podría generar el problema de la “jerarquización de la atención médica”. Es probable que los médicos de IA se implementen primero en áreas con baja densidad de población, como las consultas no presenciales y la telemedicina. El profesor Kim enfatiza que “no se trata solo de pensar que es mejor que nada”, y que “no es un problema que pueda resolverse con una votación mayoritaria o un supuesto consenso social”.
Incluso en hospitales donde la ciencia y la estadística parecen dominar, las consideraciones éticas son cruciales en cada momento. El profesor Kim explica que “la ética médica no se trata de tener un buen corazón o un sentido del deber, sino de examinar cómo llegar a un acuerdo entre el paciente, el médico y la sociedad”. Incluso frente a la misma enfermedad, algunos priorizan la calidad de vida, mientras que otros asumen riesgos y buscan todos los tratamientos posibles. A medida que el tratamiento se prolonga, se suman las presiones de la realidad. En este proceso, la IA puede ofrecer opciones, pero no puede compartir la carga de esa elección.
“Los pacientes que acuden al hospital no vienen solo con su enfermedad, sino con sus vidas. En un momento en que se intenta reducir todo a promedios y probabilidades, necesitamos más que nunca el ‘buen tratamiento’ de los médicos humanos”, concluye.
[Park Tae-il 기자 / Foto Lee Seung-hwan 기자]
