El auge del «AI washing»: empresas buscan reposicionarse mediante la narrativa tecnológica
En un esfuerzo por capturar el interés de los mercados, diversas compañías están acelerando procesos de cambio de imagen para presentarse como entidades centradas en la tecnología. Este fenómeno, denominado «AI washing», consiste en la tendencia de las firmas por proyectar una identidad innovadora basada en la inteligencia artificial.
Esta práctica ha sido comparada con el concepto de «greenwashing». Un caso relevante es el de Allbirds, cuya acción experimentó un incremento del 600%, un evento que ha servido para ilustrar cómo el «AI washing» está emergiendo como una nueva modalidad de marketing similar a las estrategias de sostenibilidad engañosas.
No obstante, el uso de la inteligencia artificial también ofrece ventajas estructurales para las organizaciones. Se ha observado que las empresas que implementan IA muestran un desempeño más sólido en términos de gobernanza y gestión ambiental. Además, la tecnología se perfila como una herramienta clave para fortalecer la transparencia, especialmente en el monitoreo de las emisiones de Alcance 3 (Scope 3).
A pesar de este potencial, existe una advertencia para los especialistas en sostenibilidad: la inteligencia artificial no debe sustituir totalmente el criterio humano. Los profesionales del sector señalan que existen aspectos críticos en la gestión de la sostenibilidad que no pueden ser delegados por completo a sistemas automatizados.
