El auge de la inteligencia artificial (IA) está impulsando una serie de acciones en la bolsa chilena.
Títulos de compañías como Sociedad Punta del Cobre (Pucobre) y SQM se perfilan como inversiones atractivas, gracias al rol de las materias primas que producen –cobre y litio, respectivamente– en la creciente tendencia de la tecnologización.
Recientemente, una nueva empresa se ha sumado a este impulso tecnológico: Molymet, una compañía chilena líder en el procesamiento de concentrados de molibdeno y renio a nivel mundial.
Con operaciones en Chile, México, Bélgica y Alemania, además de una adquisición en Estados Unidos en proceso de aprobación regulatoria, las acciones de Molymet han experimentado un incremento del 69,35% en el año, impulsadas por la demanda de minerales críticos y el cierre de 2025 con ganancias de US$ 105 millones, su mayor nivel en nueve años.
A pesar de su bajo free float (cantidad de acciones disponibles en bolsa) y la relativa estabilidad de sus precios entre 2021 y 2024 – oscilando entre $2.500 y $3.200 – la compañía ha registrado desde el año pasado el mayor aumento en su cotización histórica.
Desde enero de 2025 hasta el cierre de este miércoles, Molymet ha aumentado un 228,65%, pasando de $3.194 a $10.500 por acción.
Si bien el precio del molibdeno se beneficia de una oferta limitada y una sólida demanda industrial, analistas del mercado señalan que la acción de la compañía también ha sido impulsada por un estudio que destaca el papel crucial de este metal en el desarrollo de la IA. Este documento, publicado en mayo de 2025, ha coincidido con un aumento superior al 170% en el valor de la acción.
Uso en chips
Según Lam Research, una empresa reconocida en el sector tecnológico, el molibdeno se presenta como un material clave para la fabricación de chips orientados a la IA, un proceso que exige cada vez más en términos de metalización.
El estudio mencionado indica que “la industria está alcanzando el límite de lo que es posible con el tungsteno”, material que ha sido preferido para la interconexión de chips durante décadas.
En este contexto, el documento señala que “el molibdeno ha emergido como el próximo gran punto de inflexión en la metalización”, posicionándose como el reemplazo del tungsteno en la próxima generación de chips.
El reporte indica que “el molibdeno presenta menor resistencia que el tungsteno en cables a escala nanométrica”, lo que se traduce en una mayor velocidad de conductividad.
Además, en cuanto a su fabricación, “a diferencia del tungsteno, el molibdeno no requiere una capa de adhesión o de barrera”, lo que reduce la resistencia, aumenta la eficiencia y la velocidad del chip, y disminuye el número de etapas de procesamiento.
“La menor resistencia del molibdeno proporcionará operaciones de lectura, escritura y lógica más rápidas en el chip”, enfatizó Lam Research.
La apuesta austriaca
Precisamente, una compañía austriaca de tungsteno ha reforzado su inversión en Molymet: Plansee Group, que entró en la propiedad de la empresa en 2011 con la adquisición del 7% de las acciones. Tras sucesivas compras, el grupo alcanzó un 21,19% de la empresa al cierre de 2025.
Este año, la empresa europea incrementó su participación al 31,18% tras adquirir el 9,9% que pertenecía a la familia Matte el pasado viernes, por un valor aproximado de US$ 150 millones.
