– TOOLS FOR HUMANITY
MADRID, 9 Feb. (Portaltic/EP) – La creciente adopción de la inteligencia artificial (IA) y los bots en el entorno digital está generando desafíos significativos para la confianza y la seguridad de los usuarios. Esta situación subraya la necesidad de herramientas que permitan a las personas demostrar su autenticidad en Internet de manera anónima y privada, como las que ofrece la “red de humanos reales” World.
Los usuarios recurren cada vez más a la IA en su vida diaria, ya que esta tecnología ofrece diversas aplicaciones que ahorran tiempo, amplían el acceso a la información y desbloquean nuevas capacidades a través de agentes y bots que operan de forma autónoma.
Sin embargo, a medida que la IA se integra en todos los sistemas y en el entorno ‘online’, los usuarios se enfrentan a retos crecientes en materia de seguridad, confianza y equidad digital, en un espacio que está siendo progresivamente dominado por sistemas automatizados que realizan numerosas acciones sin intervención humana.
Esta influencia de los sistemas automatizados se extiende a aspectos clave de la navegación en Internet, como los precios, la disponibilidad de productos, las reseñas o la generación de contenido y su alcance. Como consecuencia, la incertidumbre se ha convertido en una preocupación constante para los usuarios, especialmente a la hora de realizar compras en línea.
De hecho, según datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), más del 90 por ciento de los usuarios en España considera que comprar por Internet es relativamente seguro, aunque casi la mitad reconoce hacerlo con ciertas reservas.
Asimismo, el informe de indicadores de comercio electrónico de 2025, también elaborado por el ONTSI, revela que más del 93 por ciento de los compradores ‘online’ se sienten seguros en sus compras solo cuando perciben garantías claras en el proceso, relacionadas con la autenticidad de los vendedores, la fiabilidad de las transacciones y la protección de sus datos personales.
En este contexto, la necesidad de fiabilidad y confianza convierte la verificación y la transparencia ‘online’ en requisitos esenciales para el uso de servicios digitales, dado que la interacción en Internet se vuelve cada vez más difusa y es crucial determinar si detrás de la pantalla se encuentra un sistema automatizado o una persona real.
PRUEBA DE HUMANIDAD A TRAVÉS DE WORLD
En este sentido, con motivo del Día del Internet Seguro, que se celebra cada 10 de febrero, la compañía tecnológica cofundada por el CEO de OpenAI, Sam Altman, Tools for Humanity, ha puesto de manifiesto cómo los sistemas automatizados están ganando terreno en la vida digital cotidiana y cómo su plataforma World puede ayudar a identificar personas reales en Internet.
La compañía ha destacado plataformas como la nueva Moltbook, que ejemplifican nuevos espacios digitales en los que agentes de IA interactúan entre sí y generan contenido de forma exclusiva, relegando a los usuarios al papel de observadores.
Además, las defensas tradicionales en Internet para distinguir entre bots y humanos, como los Captcha, ya no son tan efectivas debido a las capacidades de la IA para resolverlos.
Por lo tanto, la plataforma World se presenta como una solución para verificar la humanidad en las interacciones en Internet, así como una herramienta para que las plataformas puedan asegurar que las reseñas, los inicios de sesión, las compras y las conversaciones sean realizadas por personas reales.
Con World ID, “cualquier persona puede verificar ‘online’ que es un ser humano real y único, y llevar esa verificación a lo largo de Internet, demostrando su humanidad ante cualquier plataforma o servicio sin revelar su identidad”, según ha detallado la compañía.
La verificación es anónima porque no se requiere compartir datos personales con las aplicaciones, ni se rastrean o almacenan los datos de actividad. Se basa simplemente en un sistema que determina que la persona es humana y está realizando acciones en Internet.
Este sistema utiliza una cámara de última generación llamada The Orb y una tecnología de anonimización criptográfica. La cámara recopila información de los usuarios para confirmar que son humanos y la guarda de forma encriptada en la billetera World App. Posteriormente, World puede demostrar a sitios web y aplicaciones que los usuarios son personas reales.
Este tipo de soluciones tienen una amplia gama de aplicaciones, desde plataformas de citas que pueden garantizar que los perfiles son auténticos, hasta sitios de comercio electrónico que pueden verificar que las reseñas provienen de compradores reales. Incluso, las plataformas financieras pueden prevenir el fraude automatizado desde el primer momento.
Según Tiago Sada, director de producto de Tools for Humanity, en 2024 el tráfico automatizado superó por primera vez al tráfico humano y actualmente más de la mitad de las solicitudes ‘online’ proceden de bots. Por lo tanto, “los humanos corren el riesgo de convertirse en minoría en Internet”.
Asimismo, ha señalado que esta situación se agrava en el comercio electrónico. “La IA reduce drásticamente las barreras de entrada. Lo que antes llevaba meses, ahora puede automatizarse en cuestión de minutos. Sin una infraestructura digital reforzada y nuevos mecanismos de confianza, Internet pierde credibilidad frente a estas amenazas. Verificar que hay una persona real detrás de cada acción online se vuelve, por tanto, indispensable”, ha afirmado.
En definitiva, la compañía propietaria de Worldcoin ha subrayado un escenario en el que “cuando los agentes de IA construyen sus propias redes sociales y cuando tres segundos de audio son suficientes para suplantar a cualquier persona, la seguridad requiere un nuevo tipo de infraestructura”.
