La inteligencia artificial (IA) está mostrando un potencial real para ayudar a los radiólogos a detectar tejido canceroso de forma más rápida y precisa, y para predecir el riesgo individual de cáncer de mama. Actualmente, se están investigando si los programas de IA pueden ayudar a detectar el cáncer de mama con mayor precisión, aunque los resultados de estudios europeos aún no se han replicado en la población diversa de los Estados Unidos.
Los mamogramas tradicionales identifican correctamente alrededor del 87% de los cánceres de mama presentes en el momento del examen. Si bien la IA no puede reemplazar la experiencia de un radiólogo, podría servir como un “segundo par de ojos” para ayudar a leer más exámenes y detectar anomalías más rápidamente, priorizando así la revisión de resultados sospechosos.
En Australia, se ha desarrollado una IA que detecta riesgos de cáncer de mama que anteriormente pasaban desapercibidos. Además de la detección, la IA también podría predecir quiénes son más propensos a desarrollar cáncer de mama entre mamografías.
Algunas clínicas de diagnóstico por imagen ya ofrecen la opción de agregar un análisis asistido por IA a las mamografías, aunque esto a menudo implica un costo adicional. Esta opción reemplaza una de las lecturas realizadas por un radiólogo con un análisis de software de IA.
Investigadores y expertos en salud apoyan los avances en la investigación del cáncer de mama, como los mamogramas asistidos por IA, siempre y cuando estén respaldados por evidencia y supervisión para garantizar que todos puedan beneficiarse de ellos de manera equitativa.
