La inteligencia artificial (IA) está dejando de ser una tecnología experimental para convertirse en un factor clave del rendimiento empresarial actual, según un reciente estudio de Revolut a nivel europeo. Las empresas ya no consideran la IA como una posibilidad futura, sino como un elemento esencial de su desempeño presente.
El informe destaca que, aunque abarca diversos sectores, sus conclusiones son particularmente relevantes para los sistemas de pago, una de las áreas más sensibles y de más rápido cambio en la economía moderna. La IA no solo optimiza estos sistemas, sino que los redefine por completo, al igual que lo hicieron en su momento la aparición de los teléfonos móviles, internet o la expansión de los pagos en línea.
En Europa, el 17 % de las empresas ya considera la IA una de sus principales prioridades estratégicas. Este porcentaje, aunque aparentemente modesto, adquiere mayor significado al compararlo con el lento avance de la modernización de los sistemas informáticos, que durante la última década fue el foco dominante. Esto indica que la IA está ganando terreno a un ritmo acelerado.
En el contexto de los sistemas de pago, esta tendencia es especialmente significativa porque cada desarrollo tecnológico tiene un impacto directo en la velocidad de las transacciones, la seguridad, la experiencia del cliente y, en última instancia, en la actividad económica.
Por otro lado, la IA ya no se limita a procesar pagos: está comenzando a intermediar también la concesión de crédito. Esta evolución marca un paso importante en la integración de la inteligencia artificial en servicios financieros más complejos.
Además, se observa un alejamiento de lo que se ha denominado la «era de la ruleta de la IA», en la que las aplicaciones eran más experimentales o impredecibles. Ahora se avanza hacia usos más consolidados y confiables de la tecnología.
A nivel global, Visa está facilitando el acceso a compras impulsadas por inteligencia artificial, abriendo el camino para que esta forma de transacción se expanda internacionalmente.
En Vietnam, se ha reportado la introducción exitosa de transacciones dirigidas por inteligencia artificial certificada, lo que representa un avance concreto en la adopción regulada y verificada de esta tecnología en el ámbito financiero.
