Incendio en generador eléctrico de la central nuclear de Barakah: Emiratos Árabes Unidos confirma control del siniestro sin riesgos para la seguridad nuclear
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos informaron este lunes que lograron sofocar un incendio en un generador eléctrico ubicado en el perímetro de la central nuclear de Barakah, tras ser afectado por un ataque con drones el pasado domingo. Según fuentes oficiales, el siniestro no generó fugas radiactivas ni afectó la integridad de la planta, reafirmando la estabilidad de sus sistemas operativos.
El incidente, que ocurrió en las afueras de la instalación —la única central nuclear de la Península Arábiga—, fue confirmado por la Federación de Autoridades Reguladoras Nucleares de los Emiratos Árabes Unidos, quien aclaró que «el accidente no tuvo impacto en la seguridad de la central ni en la operatividad de sus sistemas críticos». Las autoridades locales, por su parte, descartaron la presencia de heridos y confirmaron que los niveles de radiación se mantuvieron dentro de los parámetros normales.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) expresó su «profunda preocupación» por el ataque, calificándolo como una amenaza inaceptable a la seguridad nuclear. Su director general, Rafael Grossi, reiteró que «cualquier actividad militar que comprometa la integridad de instalaciones nucleares es inaceptable» y destacó que, hasta el momento, no se han registrado alteraciones en los indicadores de radiación de Barakah.

El ataque con drones se enmarca en un contexto de tensiones regionales, donde Irán ha intensificado sus advertencias contra los Emiratos Árabes Unidos, especialmente tras la instalación de sistemas de defensa antimisiles israelíes y el despliegue de tropas en el país. Abdullah bin Zayed, ministro de Relaciones Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, mantuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos de varios países para abordar las consecuencias de este acto de agresión, subrayando la necesidad de reforzar la cooperación internacional frente a amenazas de esta naturaleza.
Mientras tanto, las defensas aéreas de Emiratos Árabes Unidos reportaron haber interceptado tres drones en las últimas horas, en un esfuerzo por contener posibles nuevos intentos de intrusión. Las autoridades mantienen una postura firme: el ataque no afectó la operatividad de la central, pero refuerza la alerta sobre la escalada de tensiones en la región.
Barakah, ubicada en el desierto occidental de Abu Dabi, es clave en la estrategia energética de los Emiratos Árabes Unidos, aportando una capacidad instalada de 5.600 megavatios —equivalente al 25% de la demanda eléctrica nacional—. Su seguridad operativa sigue siendo prioritaria, según confirmaron los reguladores nucleares locales.
El incidente reabre el debate sobre la vulnerabilidad de infraestructuras críticas en zonas de conflicto, donde la estabilidad de los sistemas de energía nuclear se convierte en un pilar fundamental para la seguridad regional.
