Un reciente informe del regulador de energía limpio de Australia encontró que más del 60% de las instalaciones de sistemas de baterías inspeccionadas dentro de un programa federal de energía verde son deficientes y un 1,2% son peligrosas.
El programa de baterías para hogares más económicos ha resultado muy popular, con más de un cuarto de millón de sistemas de baterías a pequeña escala instalados hasta la fecha, lo que equivale a una capacidad de almacenamiento de 7,7 gigavatios-hora.
El ministro de Cambio Climático y Energía, Chris Bowen, afirma que esto “significa menos presión en los picos, mayor confiabilidad y un sistema energético más limpio y asequible”.
Sin embargo, los problemas de cumplimiento y seguridad destacados en el informe del regulador ponen en riesgo no solo el crecimiento del almacenamiento de baterías y la credibilidad del esquema, sino también la seguridad pública.
Las deficiencias no se relacionan con las baterías mismas, sino con la forma en que fueron instaladas.
Entre julio de 2025 y abril de 2026, el regulador realizó 1.278 inspecciones de cumplimiento en sistemas instalados bajo el programa.
El tamaño de la muestra en el informe es pequeño, representando apenas el 0,5% del total de sistemas instalados, lo que dificulta extrapolar el nivel de no cumplimiento en todos los sistemas de Australia.
