India alcanza un hito tecnológico con el exitoso ensayo del misil indígena RudraM-II
La Organización de Investigación y Desarrollo de Defensa (DRDO) y la Fuerza Aérea India (IAF) han completado con éxito las pruebas de vuelo del misil aire-superficie RudraM-II, un desarrollo tecnológico indígena de gran relevancia. Los ensayos se llevaron a cabo desde una plataforma aérea en el Integrated Test Range (ITR) de Chandipur, según informó el Ministerio de Defensa de la India.
Durante las pruebas, el misil fue guiado hacia un objetivo predefinido con una precisión milimétrica tras su lanzamiento. El Ministerio de Defensa confirmó que todos los objetivos de la misión se cumplieron satisfactoriamente, basándose en los datos de vuelo capturados por diversos instrumentos de rango desplegados en Chandipur. Asimismo, se destacó que las pruebas se realizaron bajo condiciones de lanzamiento extremas, con trayectorias críticas que permitieron validar la capacidad de todos los subsistemas del proyectil.
El RudraM-II está diseñado para ser un multiplicador de fuerza clave, con la capacidad de neutralizar radares enemigos y activos de comunicación. Entre sus especificaciones técnicas, destaca una velocidad máxima de Mach 5.5, un alcance de aproximadamente 300 km y la capacidad de transportar una ojiva de hasta 200 kg. Este sistema puede ser desplegado desde aeronaves como los Sukhoi, operando en altitudes que oscilan entre los 3 y los 15 km.
Para garantizar su efectividad, el misil emplea un sistema de navegación híbrido que combina navegación inercial, GPS y un sofisticado cabezal de búsqueda pasiva, el cual es capaz de detectar emisiones de radiofrecuencia en un amplio espectro de frecuencias. Con su implementación, se prevé que el RudraM-II reemplace eventualmente a los misiles antirradiación de origen ruso Kh-31 que se encuentran actualmente en servicio.
El ministro de Defensa, Rajnath Singh, elogió el esfuerzo conjunto de la DRDO, la IAF, otras agencias vinculadas al programa de misiles indígenas y la industria nacional. Singh señaló que estos ensayos demuestran la creciente madurez de las tecnologías de defensa locales, lo que contribuye significativamente a la autosuficiencia en sistemas de armamento avanzado.
