El embajador Sidharto Reza Suryodipuro de Indonesia asumió la presidencia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, sucediendo a Jurg Lauber de Suiza. Su nombramiento se realizó tras ser propuesto como único candidato por el grupo de Asia y el Pacífico, en el marco de la rotación establecida para el liderazgo del Consejo, compuesto por 47 Estados miembros con sede en Ginebra.
Entre los miembros de este bloque regional se encuentran China, Japón y Corea del Sur. El embajador Suryodipuro liderará las tres sesiones programadas del Consejo para finales de febrero, junio y septiembre, y supervisará las revisiones del historial de derechos humanos de sus miembros, un proceso conocido como Examen Periódico Universal.
Tras su confirmación el jueves, Suryodipuro destacó el firme apoyo de Indonesia al Consejo desde su creación hace 20 años, así como a su predecesor, la Comisión de Derechos Humanos. “Nuestra decisión de presentarnos se basa en nuestra constitución de 1945 y se alinea con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, que exige a Indonesia contribuir a la paz mundial basada en la independencia, la paz y la justicia social”, declaró ante los delegados.
Nuevo vicepresidente para 2026
En la misma reunión, los delegados también acordaron el nombramiento del embajador ecuatoriano Marcelo Vázquez Bermúdez como vicepresidente del Consejo para 2026. Si bien Bermúdez fue el único candidato del grupo de Estados latinoamericanos y caribeños, su candidatura no recibió el respaldo de Bolivia ni de Cuba, que se desvinculó de su elección.
Preocupación por la crisis global
La representante colombiana María Juliana Tenorio Quintero, al tomar la palabra en la reunión organizativa del Consejo, resaltó el tenso panorama geopolítico actual, en el contexto de una “profunda crisis global”. “Observamos un retorno de las amenazas y la fuerza como forma de gobernar las relaciones internacionales, sin considerar el impacto real en la situación internacional, lo que amenaza el sistema que, durante más de ocho décadas, ha sido esencial para evitar una tercera guerra mundial”, afirmó.
En este “momento histórico”, Quintero instó a todos los delegados a garantizar un “cumplimiento absoluto” del derecho internacional de los derechos humanos. “Debemos actuar de acuerdo con el derecho internacional de los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y el derecho internacional en su conjunto”, insistió.
