Ferrari ha presentado un innovador diseño de cabina, destacando un reloj que combina diales físicos con una pantalla digital. La compañía afirma que este elemento fue el más complejo de desarrollar, con cada aguja operada independientemente por tres engranajes.
Panel de instrumentos
El sofisticado panel digital está compuesto por ocho capas, con dos pantallas OLED de Samsung personalizadas en la parte frontal. Estas pantallas crean una vista de tres diales: el central muestra la velocidad (con una aguja física) y los otros dos son personalizables según la configuración del tren motriz, pudiendo mostrar, por ejemplo, la frenada regenerativa en el lado izquierdo y las fuerzas G en el derecho.
La superficie de aspecto plástico que rodea los diales es también una pantalla OLED que muestra luces de advertencia, indicaciones de navegación y la ayuda al cambio de marcha presente en los volantes modernos de Ferrari. La decisión de utilizar dos pantallas se basó en la búsqueda de mayor profundidad e interés visual.
El panel está alojado en aluminio anodizado y conectado a la columna de dirección para que ambos se muevan al unísono, optimizando la visibilidad.
Consola central, llave y control de lanzamiento

La consola central, diseñada para parecer flotante, combina cuero y vidrio, este último en acabados mate (en las áreas de mayor uso para evitar huellas) y brillante.
En términos de funcionalidad, la consola ofrece dos compartimentos separados (uno para el conductor y otro para el pasajero), dos portavasos, botones físicos para la operación del maletero y el cierre centralizado, e interruptores para las cuatro ventanillas.
Los pasajeros traseros disponen de una pantalla táctil que muestra información telemétrica, como la velocidad y el tiempo en pista.
La llave, fabricada con el mismo aluminio y vidrio que el resto de la cabina, tiene su propio soporte en la parte delantera de la consola y debe ser insertada para arrancar el vehículo. La palanca de cambios, con forma de L invertida, también está hecha de vidrio.

El sistema de control de lanzamiento se activa tirando de una palanca situada encima de la cabeza del conductor, similar a la de un helicóptero. Esta palanca está flanqueada por interruptores que controlan la configuración de las luces exteriores, como los faros antiniebla.
