Autoridades de Wisconsin, en el centro-oeste de los Estados Unidos, han presentado cargos contra un investigador de origen japonés tras detectar que mezcló una sustancia tóxica en la botella de agua de un compañero de trabajo.
Según informaron las autoridades locales y medios estadounidenses, el hecho ocurrió a principios de abril en el laboratorio de investigación de influenza de la Universidad de Wisconsin. Tras recibir una alerta por un olor extraño proveniente de una botella de agua, la policía intervino y analizó el contenido, detectando presencia de cloroformo.
El investigador identificado como Makoto Kuroda, de 41 años, confesó el acto y fue detenido el 10 de abril. Posteriormente, fue formalmente acusado por delitos relacionados con conducta peligrosa.
Según su declaración, el motivo del ataque fue el resentimiento hacia un compañero que había recibido un ascenso, expresando que quería «hacerle pasar un mal momento».
