Autoridades ambientales en Escocia han iniciado una investigación sobre Bakkafrost, el mayor productor de salmón orgánico del mundo y proveedor de la cadena de supermercados Waitrose, tras detectarse niveles de productos químicos en un lago donde opera la empresa. La Agencia de Protección Ambiental de Escocia (SEPA, por sus siglas en inglés) examina actualmente las prácticas en el Loch Fyne.
¿Qué sustancias han sido detectadas?
La investigación se centra en la presencia de químicos utilizados comúnmente en el tratamiento de piojos de mar, una plaga recurrente en la industria del salmón de cultivo. Según la información reportada por The Telegraph, la SEPA está evaluando si el uso de estos compuestos en las instalaciones de Bakkafrost ha superado los límites permitidos o si ha generado un impacto negativo en el ecosistema acuático del lago.
La postura de los involucrados
Bakkafrost ha declarado que está cooperando plenamente con los reguladores ambientales. Por su parte, Waitrose ha señalado que toma muy en serio el bienestar animal y los estándares ambientales de sus proveedores. La cadena de supermercados mantiene una relación comercial con la firma pesquera, la cual se promociona bajo la etiqueta de «orgánica».

Contexto de la industria salmonera
Este caso pone de relieve las tensiones constantes entre la expansión de la acuicultura industrial y la preservación de los cuerpos de agua naturales en Escocia. Mientras que la producción orgánica exige estándares más estrictos que la cría convencional, el uso de tratamientos químicos sigue siendo un punto crítico para los reguladores. La SEPA aún no ha emitido una resolución final sobre las posibles sanciones o medidas correctivas que deberá implementar el proveedor.
