Una nueva encuesta revela que aproximadamente dos de cada cinco personas que utilizan inyecciones privadas para perder peso están incurriendo en deudas debido a los altos costos. Esta situación afecta especialmente a quienes gastan alrededor de 210 libras esterlinas al mes en estas inyecciones.
La encuesta, encargada por la aplicación bancaria thinkmoney, indica que se acumulan en promedio 1.616 libras esterlinas en deudas debido a los gastos adicionales relacionados con los tratamientos para la pérdida de peso. Algunos de los encuestados recurren a tarjetas de crédito y sobregiros para cubrir los gastos mensuales.
Carga financiera por el aumento de los costos
El estudio, realizado a 1.040 personas que actualmente utilizan inyecciones para perder peso, también muestra que muchos se ven obligados a recurrir a sus ahorros. Casi la mitad (49%) de los encuestados admitió haber utilizado sus ahorros, mientras que el 17% incluso retiró fondos de sus ahorros para emergencias para cubrir los costos.
La presión psicológica causada por esta carga financiera no debe subestimarse. Casi un décimo de los encuestados (8%) informó haber pospuesto o cancelado un pago programado para poder financiar una inyección. Un 6% ya ha tenido pagos atrasados o pospuestos.
La carga financiera también afecta al propio tratamiento. Un quinto de los encuestados (21%) declaró que suspendería las inyecciones si los costos siguieran aumentando.
La encuesta también reveló diferencias regionales: en Escocia, el 39,5% de los usuarios se endeudó, con un promedio de 1.799,06 libras esterlinas. En el noreste de Inglaterra, la cifra de personas endeudadas aumentó hasta el 50%, mientras que en el suroeste, el 36,9% se vio afectado. En Londres, la deuda promedio fue de 1.386,74 libras esterlinas.
La experta en consumo Vix Leyton de thinkmoney enfatizó que muchos usuarios han probado varias dietas durante años y ahora temen recuperar peso si interrumpen el tratamiento. “Cuando las personas se ven obligadas a suspender las inyecciones debido a dificultades financieras, las consecuencias físicas y emocionales pueden ser graves”, afirmó. Recomendó que las personas que comiencen con las inyecciones consideren cuidadosamente su situación financiera y no solo planifiquen los primeros meses del tratamiento.
La encuesta fue realizada en enero de 2026 por Savanta, con participantes de todo el Reino Unido. El informe demuestra claramente la creciente carga financiera que suponen las inyecciones privadas para la pérdida de peso y el impacto cada vez mayor en las finanzas personales de los usuarios.
