El Internet de las Cosas (IdO) continúa siendo un sistema complejo que se desarrolla a través de múltiples capas, superando la percepción común de que se limita únicamente a la domótica.
Durante una conferencia celebrada en el marco del Rendez-vous numérique
en Quebec, Christian Simard, vicepresidente de tecnología e innovación de Amotus, explicó que existe una diferencia fundamental entre el uso doméstico del IdO y su aplicación a gran escala. Mientras que en el hogar los problemas suelen resolverse con acciones simples como reiniciar un dispositivo, la realidad es distinta cuando se trata de conectar entornos e infraestructuras.
Uno de los principales obstáculos identificados por Simard es la ausencia de una normalización en el sector. Cuando miramos hoy el IdO, nos damos cuenta de que no hay un estándar
, señaló el ejecutivo, subrayando la importancia de contar con criterios unificados para el desarrollo de esta tecnología.
Asimismo, Simard reflexionó sobre las expectativas generadas por las redes de comunicación. Según el vicepresidente de Amotus, durante mucho tiempo se ha prometido que las tecnologías 4G y 5G revolucionarían el Internet de las Cosas y simplificarían sus procesos, una promesa que persiste sin haber alcanzado plenamente esa simplicidad esperada.
