El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un ultimátum a Irán: tiene 48 horas para reabrir completamente el estrecho de Ormuz, bajo la amenaza de atacar y destruir múltiples instalaciones eléctricas iraníes, comenzando por la más grande, según informó a través de su cuenta en la red social Truth Social.
En respuesta a esta advertencia, Irán ha declarado que, en caso de que sus instalaciones eléctricas sean atacadas, cerrará por completo el estrecho de Ormuz y lanzará ataques contra las instalaciones eléctricas de países de Oriente Medio. Esta escalada de tensiones ha generado preocupación a nivel internacional.
El presidente iraní ha enfatizado que el estrecho de Ormuz no es bienvenido a invasores y ha prometido una respuesta firme ante cualquier amenaza en el campo de batalla.
Ante esta situación, el Grupo de los Siete (G7) está considerando tomar medidas para proteger las rutas marítimas y el suministro de energía, condenando al mismo tiempo los ataques iraníes contra la infraestructura energética de Oriente Medio y exigiendo una suspensión incondicional de las hostilidades.
