En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní ha atacado bases estadounidenses en Kuwait y Bahréin, intensificando un conflicto que amenaza la estabilidad del estrecho de Ormuz.
Operaciones militares en el estrecho de Ormuz
Las fuerzas estadounidenses han centrado sus ataques en infraestructura estratégica. Por su parte, la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán ha reportado daños significativos en sus activos, incluyendo la destrucción de hangares de mantenimiento para aviones F-15 y la pérdida de ocho drones MQ-9 nuevos, además de daños en helicópteros pesados.
Respuesta iraní contra bases en Kuwait y Bahréin
Teherán ha respondido a la ofensiva estadounidense con ataques directos contra instalaciones militares de Washington en la región.
«Durante una operación conjunta con misiles y drones llevada a cabo entre las 2 y las 3 de la madrugada de hoy, domingo 7 de Tir, destruyeron ocho instalaciones clave del ejército estadounidense, asesino de niños, en la base de Ali Al-Salem, en Kuwait, y en la Quinta Flota, en el puerto de Salman, en Barhéin, y respondieron de forma contundente a las recientes agresiones de Estados Unidos.»
Guardia Revolucionaria de Irán, vía Aristegui Noticias
El Ministerio de Exteriores de Bahréin ha condenado estas acciones, calificándolas de peligrosa escalada
que incumple el preacuerdo de alto el fuego firmado el pasado 17 de junio.
El estancamiento del memorándum de entendimiento
El conflicto se desarrolla en medio de un cruce de acusaciones sobre el incumplimiento del memorándum de entendimiento firmado entre Washington y Teherán. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha señalado que Estados Unidos ha fallado en presionar a Israel para su retirada total de Líbano, lo que, según Teherán, constituye la primera cláusula del acuerdo. Araqchi ha advertido que Irán mantendrá la supervisión total del estrecho de Ormuz durante los próximos 30 días de negociaciones.

Mientras tanto, la retórica en Washington se ha endurecido. El presidente Donald Trump ha sugerido que las acciones militares podrían intensificarse si Teherán no modifica su postura.
Perspectivas y riesgos de seguridad
La situación en el estrecho de Ormuz permanece bajo alta tensión. La Guardia Revolucionaria ha advertido que no permitirá la exportación de petróleo o gas de la región mientras persistan los ataques estadounidenses. Este bloqueo, sumado a la reanudación de las operaciones navales de Estados Unidos para proteger el tráfico comercial, sugiere que el conflicto podría prolongarse.

Los observadores internacionales permanecen atentos a la capacidad de mediación de países como Pakistán y Qatar, aunque hasta el momento, el intercambio de fuego no ha dado señales de cese. La declaración de Teherán de que no hay otra forma de eliminar de forma permanente la sombra de la guerra del país que mantenerse firme
subraya la voluntad iraní de continuar con las represalias si las hostilidades estadounidenses no cesan.
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