La selección femenina de fútbol de Irán se enfrenta a una situación complicada tras su eliminación del Campeonato Asiático de Australia, donde no logró obtener puntos ni marcar goles. Su partida del país anfitrión se vio empañada por incidentes, y su regreso a una patria convulsionada por la guerra se presenta aún más difícil.
Según informes de la agencia australiana AAP, el autobús del equipo fue bloqueado por manifestantes al salir del estadio, generando disturbios durante aproximadamente quince minutos. Algunos de los alrededor de 200 manifestantes habrían golpeado el autobús y gritado consignas como “¡Déjenlas ir!”, lo que obligó a la intervención policial. Las jugadoras iraníes fueron fotografiadas mientras documentaban las protestas.
Irán perdió 0-2 contra Filipinas en Gold Coast, sellando su eliminación del torneo sin sumar puntos. “Queremos regresar a Irán lo antes posible”, declaró la entrenadora iraní, Marziyeh Jafari, a AAP. “Quiero estar con mi país y con los iraníes en mi hogar. Anhelamos el regreso”. Sin embargo, dada la inestable situación en Irán, aún no está claro cómo ni cuándo podrá el equipo regresar a casa, ni si la entrenadora representa el sentir de todas las jugadoras.
Protesta silenciosa durante el himno nacional
Doce organizaciones comunitarias y grupos de la sociedad civil iraníes han enviado una carta al ministro del Interior australiano, Tony Burke, expresando su “seria preocupación” por la seguridad del equipo iraní, que viajó al Campeonato Asiático antes de que se intensificaran los conflictos bélicos. La preocupación por sus familias fue una constante durante el torneo.
Antes del partido contra Filipinas, las jugadoras y la entrenadora, al igual que lo hicieron en el partido anterior contra Australia, cantaron el himno nacional y saludaron. Sin embargo, en su debut contra Corea del Sur, inmediatamente después de los ataques aéreos contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel, el equipo realizó una protesta silenciosa.
Estos incidentes recuerdan a la actitud de la selección masculina de fútbol de Irán durante el Mundial de Qatar 2022. En aquella ocasión, el equipo permaneció en silencio antes de su primer partido contra Inglaterra y cantó el himno nacional en su segundo encuentro contra Gales, presuntamente bajo presión de la federación.
Zaki Haidari, director de campañas estratégicas de Amnistía Internacional Australia, declaró a ABC Sport: “Deberían concederles asilo. Un regreso a Irán es impensable. Las autoridades iraníes las arrestarían y procesarían a su llegada, como ya han hecho en el pasado”. Haidari considera que regresar sería demasiado peligroso, ya que el régimen iraní interpretaría la protesta como un acto de oposición.
Fuente: ntv.de, ara/dpa
