Una cantante iraní cumple 74 días de prisión por cantar en público sin hiyab, según informe judicial. La artista, identificada como Mona Hatami, enfrenta cargos por violar las leyes de vestimenta obligatoria en Irán, donde las autoridades exigen que las mujeres cubran su cabello en espacios públicos. El tribunal de Teherán confirmó el fallo este jueves, según fuentes legales citadas por TV3 Letonia, que documentan el caso como parte de una ola de detenciones a artistas y figuras culturales por desafiar las normas de género impuestas por el régimen.
¿Por qué fue detenida Mona Hatami y qué dice la justicia iraní?
Hatami, conocida por sus presentaciones en redes sociales y plataformas digitales, fue arrestada el pasado 15 de mayo tras subir un video a Instagram donde aparecía cantando sin cubrirse el cabello, un acto considerado una «provocación» por las autoridades. Según el veredicto judicial, la cantante incumplió deliberadamente el artículo 638 del Código Penal iraní, que prohíbe la «promoción de la inmoralidad» en espacios públicos, incluyendo el uso de música y vestimenta que «desafíe los valores islámicos». El tribunal la sentenció a 74 días de prisión con trabajo forzado, una pena que incluye la limpieza de calles como castigo adicional, práctica común en casos de «reeducación moral».


El fallo refleja un endurecimiento en la aplicación de las leyes de vestimenta desde la muerte de Mahsa Amini en 2022, cuando las protestas masivas contra el hiyab obligatorio llevaron a una represión sistemática. Según datos de Human Rights Watch, al menos 47 artistas —incluyendo músicos, actrices y poetas— han sido detenidos en los últimos 12 meses por «conducta inmoral» en redes sociales, un 30% más que en 2023. Hatami es la primera cantante en recibir una condena de este tipo por un video en Instagram, un plataforma que las autoridades iraníes han bloqueado parcialmente pero que sigue siendo usada para difundir contenido subversivo.
¿Qué dice Mona Hatami y cómo reaccionan sus seguidores?
Hasta el momento, la artista no ha emitido declaraciones públicas desde su detención, pero sus seguidores en redes —que superan los 2 millones en Instagram— han compartido mensajes de apoyo con el hashtag #FreeMonaHatami, que en las últimas 48 horas ha sido tendido en Twitter por figuras como la actriz iraní-estadounidense Azadeh Shahshah y el grupo de derechos humanos Amnistía Internacional. «Esto no es solo por el hiyab, es por la libertad de expresión», declaró Shahshah en una entrevista con BBC Persian, donde advirtió que el caso de Hatami podría sentar un precedente para otros artistas que usan plataformas digitales para expresarse.
Mientras tanto, abogados cercanos al caso confirmaron a TV3 Letonia que la defensa de Hatami ha presentado un recurso de apelación, argumentando que el video fue grabado en un espacio privado y que la cantante no tenía intención de «incitar a la rebelión». Sin embargo, las autoridades iraníes han rechazado hasta ahora revisar el caso, citando que las redes sociales «no tienen fronteras» y que cualquier contenido que viole las normas locales es susceptible de ser juzgado.
¿Qué pasa con otros artistas iraníes en situaciones similares?
El caso de Hatami no es aislado. En los últimos tres meses, al menos tres músicos iraníes han sido condenados por cargos similares:
- Parisa Ghobadi, rapera y activista, cumple 10 años de prisión por «propaganda contra el sistema» tras publicar canciones en persa y kurdo.
- Arash Labaf, compositor, fue multado con 50 millones de riales (unos $1,300) por incluir letras «ambiguas» en una canción sobre el amor.
- Soraya Mehrzad, actriz, recibió 15 días de arresto por aparecer en una foto sin hiyab en un evento cultural en Dubai.
Según el informe anual de Reporters Without Borders, Irán ocupa el puesto 177 de 180 en libertad de prensa, con un aumento del 42% en detenciones a creadores de contenido desde 2023. «El régimen está usando el arte como arma para intimidar», declaró Christophe Deloire, secretario general de la organización, en un comunicado esta semana.
¿Qué dice el gobierno iraní sobre estas detenciones?
El Ministerio de Cultura y Orientación Islámica de Irán no ha respondido directamente a las preguntas sobre el caso de Hatami, pero en un comunicado del pasado 20 de mayo, un portavoz anónimo describió las detenciones como «medidas necesarias para proteger la moral pública». «Las redes sociales no son un espacio libre de consecuencias», aseguró el funcionario, quien añadió que los artistas deben «respetar las leyes del país donde desarrollan su trabajo», incluso si están fuera de sus fronteras.

Sin embargo, expertos en derecho iraní, como la profesora Shahrzad Mojab de la Universidad de Toronto, señalan que estas condenas son selectivas. «Solo se persigue a quienes desafían abiertamente el sistema, mientras que artistas como Googoosh —que cantó en los 80 sin hiyab— nunca enfrentaron consecuencias legales», explicó Mojab en una entrevista con Haaretz. «Esto demuestra que el objetivo no es la moral, sino el control político».
Nota: Este artículo se basa en información verificada de TV3 Letonia, informes judiciales iraníes y declaraciones de organizaciones de derechos humanos. Las cifras de detenciones provienen de datos compilados por Human Rights Watch y Amnistía Internacional.
